La ciudad perdida. La Comisión de Patrimonio Histórico busca en un establecimiento rural sanducero los vestigios de Purificación, el pueblo que fundó Artigas al final de su gesta.

La polémica huella del Éxodo

El Estado quiere declarar intocable la zona. Los dueños de la tierra piden una investigación mucho más "seria". 

Esta historia empezó en Purificación del Hervidero, a partir de mayo de 1815. El Protector de los Pueblos Libres organizó la patria devastada. Allí fue visto José Artigas por última vez en abril de 1820.
Nadie duda del valor que Purificación posee no sólo para Uruguay, sino para las provincias argentinas que integraron la Liga Federal, cuando Artigas en 1815 instaló allí su cuartel general desde donde irradió su ideario americanista de autonomía, libertad e integración.

La historia pasa ahora al tiempo actual, bastante menos épico. Reiterados intentos de declarar la zona como Monumento Histórico Nacional y sucesivos anuncios de expropiación de esas tierras se han ido sucediendo por más de medio siglo, como un fantasma sobre los pobladores y propietarios de la estancia El Hervidero.

LEGADO. María Luisa Gutiérrez Amaro ha pasado gran parte de su vida en ese lugar, habitando esa casa. La sucesión familiar hizo que su hermano César sea actualmente su dueño y ella ocupe y explote las tierras que la anteceden.
Desde su casa, situada pocos kilómetros antes de la entrada a El Hervidero, María Luisa elabora, a pedido de su hermano un minucioso informe para que un amigo, a quien prefiere no nombrar, defienda a la propiedad de la expropiación.

Con sus casi 78 años, "pero con la edad de las arterias", el bagaje afectivo que la vinculan a la zona y su título de arqueóloga obtenido en La Sorbona de París, avalan, según ella misma lo dice, su investigación.

INCERTIDUMBRE. La arqueóloga María Luisa Gutiérrez reclama investigaciones responsables que verifiquen si ésta zona cercana a El Hervidero, es --o no-- Purificación

La familia Gutiérrez Amaro no niega que esa era parte de la gran zona del Hervidero, pero básicamente solicitan una investigación "profunda y seria" que establezca con certeza el lugar de Purificación. María Luisa asegura que su familia "siempre estuvo encantada" de que lo fuera, que "han pasado años buscando las ruinas", pero que fue ella misma, gracias "al olfato adquirido por sus estudios" quien decidió investigar más e "ir a las fuentes". En este sentido, la arqueóloga entiende que de acuerdo con la documentación en su poder, otros podrían ser los lugares, otra la casa y que en todo caso no se ha encontrado en El Hervidero señal alguna que garantice su ubicación como Purificación.
"Esta gente que arma tanto alboroto con la expropiación no sabe de lo que está hablando", dice María Luisa Gutiérrez. Ella señala que quienes tienen esas intenciones se basan en un artículo publicado en el Diccionario Geográfico de Orestes Araújo, en el que se reproduce un documento elaborado por Camilo Williams, supuestamente en 1900.
Allí se establece la existencia de cimientos de una iglesia, con tres cruces de hierro, que sería un cementerio y que las ruinas de las piezas de Artigas habrían pasado a "confundirse" en la construcción de la más moderna casa de la estancia.
"Encontramos el artículo de Williams, con el seudónimo de Hamlet, pero ahí descubrí que el artículo es del año 1879, no de 1900, y en ese año la casa actual no estaba construida, seguramente habla de otra casa", sostuvo.
Tras dudar unos instantes, admite que en la zona del Hervidero están las tierras donde estuvo Purificación, "pero que ésta sea la casa que habla el documento no, porque fue construida en 1890 y todavía están los libros que muestran los gastos y todos los costos que implicó hacerla", añade con celeridad.
"En uno de los tantos intentos de expropiación una tía de mi madre quiso declarar y tuvo que hacerlo con un escribano que certificara que estaba en su sano juicio. Ella contó cómo venían los materiales en barco y que vio poner los cimientos en suelo virgen", argumenta. Y enseguida acota evidenciando convicción: "no había ninguna construcción anterior".
"Decían que mi abuela se paseaba en camisón, que el espírtu de la mujer de Artigas asustaba de noche por los galpones, que las ánimas lloraban y subían y bajaban por las paredes", ilustró a El País.
Afirma que los estudios realizados no han sido óptimos. "Han venido varias veces acá adentro, todos a vivir, a usar el cuarto de baño, de diez a quince personas a instalarse, simpre sin avisar, sin llamar, sin un telegrama, nada", dice indignada. "Vienen con la idea fija y esta gente se está tragando, tapando a Artigas", concluye.
Sostiene que los investigadores deberían hablar con unos ancianos que viven en Corralito. "Dicen que cuando eran niños encontraban botones militares y monedas cuando llovía y se formaba una cascada que arrastraba agua desde más arriba. Y eso es por lo menos a siete kilómetros de la casa", señaló.

Espuelas y sables se vieron en el Daymán

Lejos de ser una estancia "cimarrona" los responsables de la misma insisten en mostrar un establecimiento en el que el ganado en producción intensiva se junta con predios sembrados, protegidos de las inclemencias climáticas de las sequías por un ingenioso y extenso sistema de riegos. El País, por cierto, lo constató en una visita al lugar.
Dentro de esas más de cuatro mil hectáreas de campo se encuentran las 600 del padrón de la "discordia", justo donde el señorial y antiguo casco es acusado de esconder o guardar las ruinas de Purificación.
Se ha vuelto a hablar de la expropiación y existen proyectos de ley para hacerlo. Documentos, mapas, libros y papeles varios se extienden sobre tres grandes mesas del estar de su casa, desde donde María Luisa Gutiérrez muestra y explica a quien quiera ver y escuchar, sus hipótesis acerca de contradicciones y omisiones que históricamente han sostenido que ese era el lugar elegido por Artigas.
En su opinión se han superpuesto datos que no coinciden en fechas y no se han tomado en cuenta documentos que podrían contradecir las teorías que sostienen quienes insisten en ubicar en el casco del Hervidero los famosos "cuartos de Artigas".

"COSAS". Un viejo aviador salteño apellidado Albertoni les dijo que por los años '30, desde el aire vio una región sobre el Daymán muy llamativa, donde vio "cosas". "Por esa época vino a ese lugar una colonia rusa-alemana que según me contó un poblador, durante los tres primeros años de instalación encontraban espuelas, frenos, hasta un sable pero que ellos iban vendiendo porque eran muy pobres", contó. Los mismos mapas de la época de Artigas ubican a Purificación sobre la desembocadura del Daymán, no sobre el Hervidero, precisó.
El lugar fue escenario de muchas guerras, allí estuvieron Garibaldi, los desertores de Urquiza, los ejércitos de Oribe y Saravia. "Nunca encontramos nada y mire que se ha arado. Mis abuelos que fueron los primeros en arar hubieran sido los primeros en encontrar algo", especula. 

Relación

Una familia vinculada a José Artigas
Aunque el mito familiar indica que los Amaro habrían participado del Éxodo Oriental, María Luisa nunca pudo encontar la documentación que lo certiflcara.
Su bisabuelo Nicanor Amaro fue artiguista, peleó en la batalla de ltuzaingó y fue quien en 1890 tomó posesión de tierras en la zona del Hervidero, incluyendo la actual estancia, después de que. por la disolución de la sociedad con Piñeyrúa en el saladero Guaviyú, le correspondiera la parte norte del Chapicuy.
El fue quien donó el predio de la Meseta y costeó la mayor parte del monumento a Artigas que allí se erige desde 1899.
En l9l6 muere el hijo de Nicanor, José María, y el saladern pasa a manos de arrendatarios que sólo protegen lo imprescindible. La casa prácticamente se abandona. Al poco tiempo la longeva esposa de Nicanor fallece y por sucesión se realiza un remate de demolición. Todo queda en ruinas, hasta que en 1938 es la madre de María Luisa quien se entera que las tierras están nuevamente en venta y le solicita a su esposo, César G. Gutiérrez, que las compre.
César Gutíerrez era médico pero inició una extensa carrera política "prestando" su nombre para una lista del Partido Colorado. Fue quien, como presidente de la Cámara de Representantes, inauguró el Palacio Legislativo. Fue el primer ministro de Ganadería que tuvo el país, cartera formada por su propia iniciativa, durante el gobierno de Terra.
Finalmente ocupó las embajadas uruguayas en París y en Río de Janeiro, de donde regresó para morir en su país.
Desde entonces su esposa y luego sus hijos se han ocupadn de preservar el antiguo casco y explotar productivamente sus tierras.
Con la enfermedad de la madre de María Luisa pidieron que nadie vaya más a visitar o estudiar el lugar. "Fue hace 10 años, porque ella se estaba muriendo y estaba muy mal. Se han escrito cosas muy feas, no sé de donde salió, creen que escondemos porque vienen y no encuentran nada", sostuvo.

DATOS

DONDE. Villa Purificación estuvo ubicada sobre el río Uruguay, entre el río Oaymán entonces llamado Aramguá y el arroyo Hervidero. Estaba ubicada a 100 kilómetros al norte de Paysandú, 30 al sur de Salto y a siete de la Meseta de Artlqas, llamada en esa época "Castillo del Bautista" y Chapicoi por los guaraníes.
CUANDO. Se estima que comenzó a formarse en mayo de 1815 y allí se encontró al Padre de la Patria, por última vez el 6 de abril de 1820.
POR QUE. Su denominación viene del sentido que Artigas le dio al llevar allí a los enemigos del sistema, como lugar destinado para su purificación.
APODO. También fue conocida por el nombre de "Artigones". Algunos historiadores sostienen que fue una nominación despectiva puesta por los enemigos.
EDUCACIÓN. La primera escuela de Purificaclón fue instalada a mediados de 1815 y estuvo a cargo de los sacerdotes patriotas lgnacio Otazú y José Benito Lamas.
RELIGIÓN. La iglesia de lugar fue cohstruida en 1816.
CUANTOS. Se estima que en ese momento la población acendía a 1.500 personas.

PAYSANDU | SANDRA KANOVICH
El País
23 de setiembre de 2000

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