7 - 1972: Jorge Pacheco Areco.
1972 - 1976: Juan M. Bordaberry.
1976 :           Alberto Demicheli.
1976 - 1981: Aparicio Mendez.
1981 - 1985: Gregorio Alvarez.
1985 - 1990: Julio M. Sanguinetti.
1990 - 1995: Luis Alberto Lacalle Herrera.
1995 - 2000: Julio M. Sanguinetti.
2000 - 2005: Jorge Batlle.


Gral. Fructuoso Rivera

Nació el 17 de octubre de 1784 en una chacra propiedad de su padre, existente sobre las costas del Arroyo Miguelete, por entonces en las afueras de la ciudad de Montevideo.
Sus padres fueron Pablo Hilarión Peratán de la Rivera, natural de la provincia española de Córdoba y doña Andrea Toscano, nacida en Buenos Aires.
Se dedicó de joven a las tareas de campo, especialmente ganaderiles, lo que lo convirtió en hábil jinete. Trabajó en esa forma en un nuevo establecimiento de campo de su padre, dirigido por su hermano mayor Félix, situado en el actual Departamento de Durazno. Su vida de ganadero a caballo, le permitió conocer de forma muy precisa los territorios del Uruguay y los caminos para desplazarse en él; lo cual le sería de gran aplicación en su vida militar.
Iniciado el proceso revolucionario en la Banda Oriental, se plegó prontamente a él, uniéndose a los caudillos Pedro Viera y Venancio Benavídez, los protagonistas del “Grito de Asencio“, por lo que participó el 20 de abril de 1811 en la toma del Colla.
Poco después, siguiendo su hermano Félix la proclama de Artigas, se unió a él con el grupo de paisanos que marcharon hacia la ciudad de Las Piedras, en cuya batalla participó en forma destacada; convirtiéndose desde ese momento en uno de los principales colaboradores de Artigas.
En la continuidad del proceso histórico de la Banda Oriental, participó activamente en las luchas enfrentando fuerzas españolas y portuguesas; pero su principal acción en este período fue el 10 de enero de 1815, encabezando las fuerzas que derrotaron al ejército bonaerense al mando de Manuel Dorrego, en la batalla de Guayabos.
Por esta época, contrajo matrimonio con Bernardina Fragoso.
Producida la invasión portuguesa desde el Brasil, Rivera adopta una táctica de lucha de guerrillas, hostigando a los portugueses en combates ocurridos en el Cerrito, y en la zona de Casavalle, cercanas a Montevideo; tanto como en lugares tan lejanos como Chapicuy o el río Queguay. En marzo de 1820, habiendo sido derrotado Latorre por los portugueses, Rivera es vencido en el combate de Tres árboles; a raíz de lo cual conviene un armisticio con los portugueses de resultas del cual conserva su cargo militar en el ejército portugués.
Poco después, al producirse la separación del Brasil de Portugal, Rivera queda al servicio del ejercito brasileño.
Rivera no participó en el movimiento promovido por Juan Antonio Lavalleja en 1823 contra la ocupación de la Banda Oriental por el Imperio Brasilero; pero en 1825, cuando Lavalleja desembarca en la plata de la Agraciada con los “Treinta y Tres Orientales”, Rivera se une a él en las costas del arroyó Monzón, episodio conocido como “el abrazo del Monzón”.
Rivera realiza en esta ocasión su célebre hazaña militar de la Batalla de Rincón, en la zona del actual Departamento de Río Negro conocida como “Rincón de las gallinas”. Poco después, participa como uno de los