HISTORIA

ALGO DE HISTORIA SOBRE LA COSTA OCEANICA URUGUAYA.

RESEÑA HISTORICA GENERAL.

PREHISTORIA DEL URUGUAY

La hermosura de esta tierra, según cronistas y viajeros.

Antes de la llegada del europeo, en la costa de lo que ahora es Uruguay, se extendía una enorme playa arenosa, tal vez de las mas grandes de Sudamérica, ya que alcanzaba desde lo que hoy es el departamento de Colonia al límite norte del estado de Río Grande do Sul en Brasil. En ella se encontraba una cadena de médanos de arenas, con bosques costeros y bañados. Mas allá de los arenales predominaba una extensa llanura con pastizales, salpicadas aquí y allá por cursos de agua y montes en galería.

En esta vasta región se sucedían lagunas, esteros y extensos bosques que incluían entre otras especies, las palmas Butiá, y ejemplares centenarios de coronillas y ombúes. Allí paseaban su silueta los venados de campo y ciervos de los pantanos, alimentándose próximos a los ñandúes y alertas al posible acecho de pumas y jaguares carniceros.
Estas costas poseían una belleza singular que maravillaba a los exploradores europeos del siglo XVI. Los hermanos de Souza, que las visitaron entre 1530 y 1532 quedaron <<...espantados de la hermosura de esta tierra>> y <<tan pasmados que no nos acordábamos de volver ...>>.

En sus diarios de navegación registraron que, desde Cabo Polonio al arroyo Solís, se veían grandes y hermosas onzas (jaguares), en gran número, así como también enormes grupos de venados.
En la costa rochense, frente a la actual isla de Castillos, la << ...tierra es muy hermosa, con muchos arroyos y muchas hierbas y flores como las de Portugal. Hallamos dos onzas muy grandes y regresamos a las naos sin ver gente>>, maravillándose de la riqueza del área:
<<en un día matamos dieciocho mil peces entre corvinas, pescado y anchoas, pescábamos en fondo de ocho brazos, lanzábamos los anzuelos al agua y no había que esperar para recoger los peces>>.

El piloto de la nave holandesa "Mundo del Plata" que andaba por nuestras costas en 1599 escribe al pasar frente a la costa de Rocha: <<Esta isla de Castilla (Castillos), según puede uno darse cuenta de ello mide, más o menos, dos leguas de largo; es un país llano sin matorrales ni árboles; por el norte se encuentra una colina, y la playa tiene aspecto rojizo; se ve también por el lado norte un peñasco que parece un castillo en ruinas; otras dos peñas redondeadas se alzan también por el lado sur.
La tierra firme se extiende por el oeste desde donde la vista alcanza a la isla (...) en su parte media tiene aspecto blanquecino...
>>

Una civilización de mas de 4000 años.

Sobre la presencia humana en estos lugares poseemos testimonios arqueológicos, tanto en los bañados, donde existen singulares "cerritos de tierra" con sepulturas humanas, como en la costa atlántica, donde campamentos o paraderos indígenas sobre los médanos son testigos de su presencia.
En estos paraderos costeros se han encontrado huesos de pinípedos (lobos marinos) carbonizados.
Esta utilización del lobo marino como recurso natural, podría explicar la existencia de grandes paraderos indígenas entre las dunas de Cabo Polonio, protegidas por el prominente cerro Buena Vista y el arroyo Valizas, en donde era común encontrar hasta hace algunos años, después de grandes vientos, numerosas piezas arqueológicas como puntas de flecha, raspadores y rompecabezas entre otras.

También , según señala Carlos Seijo, en un trabajo sobre prehistoria:
<<En Punta del Este, el promontorio cuyo declive da frente a la ensenada que forma la Playa del Plato, constituía un importante campamento o paradero de los Charruas>> <<....., en algunas partes quedaban al descubierto grandes espacios donde aparecían innumerables fragmentos de piedra, entre los que regogí morteros, rascadores, boleadoras y algunos elementos de alfarería.>>

Históricamente, la mayoría de estas valiosas piezas arqueológicas han sido encontradas fundamentalmente por aficcionados, que simplemente las trasladaron a sus casas, en donde terminaron sobre alguna estufa o tiradas en algun olvidado cajón del garage.
Esto dificulta muchísimo la investigación científica acerca de esta civilización que vivía y utilizaba el recurso de la costa Atlántica y el bañado.
A pesar del "ruido sensacionalista" que algunos medios de prensa han dado ultimamente al "descubrimiento" de los "cerritos de indios" en el este uruguayo, y la "subida al carro" de algunos sectores del gobierno, estos han sido estudiados por especialistas uruguayos al menos desde 1885.
En efecto el maestro y arqueologo José H. Figueira, realizó durante 1885 excavaciones en la zona, las que publicó en 1888, bajo el título de "Apuntes acerca de los montículos tumulares".
Transcribimos a continuación un pasaje de ese informe:
<< En enero de 1885 efectué una serie de excavaciones en 6 montículos tumulares de San Luis y he podido constatar las siguientes observaciones:
1. Todos los montículos se hallan compuestos de tierra negra mezclada con abundantes nódulos de arcilla quemada y cenizas.
2. Dicha arcilla llega hasta el nivel del suelo, mas abajo del cual no hay pruebas de que la tierra haya sido removida.
3. En medio de dichas arcillas y cenizas se hallan residuos de animales, algunos carbonizados.
Los huesos largos siempre se hallan rotos (sin duda para extraerles el caracú).
4. En algunos se hallan restos humanos en bastante mal estado de conservación.
No he podido hallar un esqueleto entero.
En un cerrito he hallado restos de dos esqueletos y en otro de tres.
En uno de ellos constaté que había sido enterrado en cuclillas y , por la posición del húmero, tal vez abrazándose las piernas.
El cráneo se hallaba dirigido hacia el Norte, aproximadamente
>>

Como indica el Prof. Daniel Vidart (en "Los cerritos de los indios del Este uruguayo" Ediciones de la Banda oriental, Montevideo 1996):
<<Esta Investigación le abrió la puerta a nuevos intentos.
Los 'cerritos' seguían preocupando a los investigadores:
Eran un desafío a la vista, achaparados en medio de la vegetación palustre de los grandes bañados donde una avifauna impresionante y un banco genético de primera categoría renovaba día a día sus nupcias con la naturaleza.
Convenía en consecuencia, proseguir los trabajos de campo.
Entonces aquellos precursores, de los que hoy nadie se acuerda, aprestan sus bártulos científicos y se encaminan nuevamente hacia el lejano Este, que por entonces lo era de veras.
Rocha aparecía como un departamento aislado del resto del país, cuyos hijos hablaban con acento español y utilizaban un léxico arcaizante.
>>

Aprovechando la bajante del nivel de los espejos de agua viajan en diciembre de 1891 cuatro empeñosos expedicionarios hacia los bañados de San Luis.
Ellos son el preparador del Museo Nacional Juan H. Figueira, el Profesor José de Arrechavaleta, su hijo y J. Nogueira.
(....)Esto significa que se investigó con eficacia sobre una considerable superficie y en distintos lugares para efectuar así comparaciones, echando mano a la tecnología disponible por ese entonces. Los integrantes de aquel primer equipo si bien no podían utilizar sofisticados aparatos electrónicos ni datadores radiocarbónicos , contaban con 'tetes bien faites' como las pedía Pascal.
Y esto ya es mucho si no es todo.
>>

Actualmente muchos de estos cerritos han sido arados y literalmente destruidos por los "dueños" de los campos en los cuales se encuentran.
En 1987 un grupo de arqueólogos presentó un informe, donde se daba cuenta del número de sitios estimados y el proceso de destrucción.
Por ese año se perdían cerritos a razón de un 3 % a un 5 % al año.
Hoy esta afectado mas del 25 % del total estimado; solo con las "obras" realizadas en el bañado de India Muerta se perdieron 70 cerritos.
De continuar esto y de no tomarse medidas mas estrictas sobre nuestro patrimonio histórico, nunca sabremos quienes eran ni como vivían estos antepasados nuestros, anteriores a los Charrúas, tan vinculados a los ecosistemas del bañado y la costa.

El lejano Este

Posiblemente la costa atléntica, a diferencia de la costa platense ,fue el ambiente donde mas tardíamente comenzaron los cambios ambientales. Hasta fines del siglo XIX, la zona rochense no contaba casi con actividad humana organizada.
Era la frontera Este sobre la que avanzaban los orientales.
San Carlos, Castillos, Rocha y La Paloma con su puerto, apenas eran pueblos incipientes. Solamente algunas pobladores rurales, desplazados de su actividad ganadera tradicional, se aventuraban a llegar a costas tan inhóspitas para sobrevivir con trabajos como la pesca del tiburón.
Muchos menos eran los que veían en estos lugares algín atractivo turístico.
Pocas personas concurrían a disfrutar de estas maravillas naturales, tal como lo entendemos hoy.
Uno de los factores limitantes que mantuvo <> esta zona fue lo inaccesible de muchos de estos lugares.
El crecimiento poblacional en el área fue lento.
Recién en 1862 se establece un servicio de diligencia permanente que la uniría con Montevideo y en 1881 Rufino Bengochea establece una diligencia que hará viajes desde Rocha al puerto de La Paloma. Este único vínculo terrestre con la capital fue reemplazado recién en 1917 por el ferrocarril.
En 1927 se inaugura la vía férrea desde San Carlos al pueblo Garzón, y el tramo final que alcanzó Rocha al año siguente.
Las carreteras eran, en esa época, apenas caminos mejorados.

La ruta 10 a pico y pala

La ruta 10 no aparece como tal hasta bien entrado el siglo XX, en donde se toman como referencia varios caminos vecinales costeros en el tramo comprendido entre la zona de Punta del Este y la carretera Castillos-Aguas Dulces, unificándolos con el pomposo nombre de Ruta Nacional No. 10.
No hubo una planificación regional pero sí importantes intereses económicos, inmobiliarios y políticos.
Durante muchos años ni siquiera fue asfaltada y era un simple camino de balastro interceptado en varios tramos por accidentes geográficos insalvables (o que no interesaba salvar) como las lagunas costeras de Garzón y José Ignacio.
En varios tramos fueron los propios vecinos los que trabajaron en su construcción.
Por ejemplo los terraplenes para el tramo entre la actual ruta 15 y el camino Castillos-Aguas Dulces fueron construidos "a pico y pala" por enormes cuadrillas de trabajadores que, al decir de el "Negro" Pereira, antiguo poblador de ese paraje y que aún vive en la zona, parecían un gigantesco camino de hormigas, formado por hombres que bajo un sol abrasador bebían agua de un cucharón y un balde que un adolescente transportaba entre los sudorosos cuerpos de los paisanos transformados en obreros viales.
La construcción de varios tramos de esta ruta 10 y el puente sobre el arroyo Valizas no se debió a una simple inquietud de carácter social por parte del gobierno de turno. Fue a causa de un claro inter?s de especulaci?n inmobiliaria, que a la postre se transformaría en un oscuro negocio, cuyas irregularidades no se han develado aún hoy.

Un Puente para los vecinos de Valizas

Tal como hoy se discute sobre el puente en la Laguna Garzón, en los <<años locos>> se reclamaba un puente sobre el arroyo Valizas, que uniera los dos tramos de camino que alguons años después serían parte de la ruta 10.
En una carta de 1938, dirigida al Ministro de Obras Públicas, Ing. Juan José Arteaga, redactada por Ricardo Techera, diputado por Castillos, se reclamaba:
<<EL puente sobre el arroyo Valizas es una vieja aspiración de aquel vecindario, totalmente aislado del resto de las secciones del departamento, donde los vecinos, en caso de enfermedad por ejemplo, tienen que dirigirse a la ciudad de Rocha, realizando un recorrido de 60 kms. por malos caminos, en procura de auxilio>>.
La movilización popular <<pro-puente>> fue de tal envergadura que en 1937, ciento veinte vecinos de Castillos viajaron en tren expreso para solicitar del presidente Terra la impostergable realización de esta obra.
El 15 de setiembre de 1938, desde el diario Ecos Castillenses se reclamaba:
<<Otra vieja aspiración regional la constituye el puente sobre el arroyo Valizas, por ser obra muy necesaria para unirnos con otras zonas importantes del departamento>>, Tres meses mas tarde, el mismo diario, a partir de una visita del Ministro de Obras Públicas, del Intendente Municipal y algunos vecinos, destacó <<la urgencia de construir el puente sobre el Valizas y un camino hasta unirse con el carretero Castillos-Rocha>>. Pero según sostuvo el intendente, no se trataba de un camino vecinal, sino de <<empalmar el carretero Rocha-Castillos con el camino que va de Costa Azul y La Pedrera hasta Valizas por la necesidad, se dice, de favorecer a varios balnearios en proyecto>>.
Este puente fue durante mas de 20 años una demanda mil veces repetida, y siempre postergada, De hecho, el puente comenzó a construirse atendiendo a los intereses inmobiliarios que pesaron mas que los reclamos de las conmunidades locales.
Así, en 1940 comenzaron las obras impulsadas por quienes pretendieron enriquecerse con el fracionamiento y el turismo.

La ruta inmobiliaria

Estos balnearios <<en proyecto>> a fines de la década del treinta, se comercializaron en buena forma entre familias de clase media de Montevideo y el interior del país, en varias modalidades, incluso la de la venta <<puerta a puerta>> en diversons barrios capitalinos.
En 1939 surgieron sociedades inmobliarias como <<La Valorizadora de Tierras>> que creó el paraje <<Las Garzas>> y ofrecía <<espectaculares balnearios>> con costa atlántica, hermosas y seguras playas y pesca abundante; pero además, y esto es lo peor, se ofrecía una impresionante infraestructura turística que nunca existió y aún hoy, medio siglo después, no existe ni en la forma de servicios mas elementales.
En la década del cuarenta se intensificará la propaganda sobre la venta de solares en playas, tomará impulso la carrera de fraccionamientos y comenzará la apertura de nuevas rutas.
La idea de ocupar la costa con fines recreativos o de viviendas permanentes llevó a que las dunas se consideraron un obstáculo al progreso y se decidió hacerlas desaparecer por medio de la forestación masiva.
Esta forestación comenzó en los años 30 con especies exóticas, tales como paraísos, nogales y cipreses.
Pero la mayor plantación se realizó con pinos a principios de la década del 70, en donde inclusive participaron numerosas cuadrillas de jóvenes voluntarios venidos de diferentes lugares del país para ayudar en esta <<patriada>> contra las dunas estériles e improductivas.
Así fueron transformándose en imágenes del pasado los arenales de Punta del Este, José Ignacio y Santa Teresa, como había sucedido antes en la década del 60 con los de Cabo Polonio.
Según el experto D. Antón, como resultado de una forestación ecológicamente mal hecha, que actúa como barrera contra los vientos, sólo quedan hoy unas cuatro o cinco dunas con capacidad de reciclar su propia arena.
La forestación también tiene otras consecuencias realmente graves, como la desaparición paulatina de la playa, que está privada de su necesario volante de sedimientos, atentando claramente contra el turismo que se pretende fomentar, ya que sin playas el lugar no presenta el mismo interés para el visitante.
Por otro lado, los miles de pinos, plantados uno al lado del otro, disminuyen con sus raices el nivel de la napa freática y transforman este paisaje, otrora singular, en algo monótono y exótico.
Cientos de especies nativas pierden su hábitat natural y terminan abandonando el lugar. Así poco a poco, bañaditos y ojos de agua desparecieron, y con ellos sus aves, sus mamíferos y el resto de su riqueza biológica.
En esos años , la ruta 10 traía de la mano la forestación y el urbanismo, disfrazados de progreso.

"LA PERLA DE ROCHA " y sus "Glorietas para observar la naturaleza"

El negocio inmobiliario trascendió las propias fronteras nacionales y llegó a Buenos Aires donde, como todos sabemos, nuestros vecinos son ávidos <<admiradores>> de la costa uruguaya.
El ofrecimiento para ellos era aún mas tentador, ya que la promoción se realizaba en bonitos folletos de papel satinado con ilustraciones y fotografías de paisajes paradisíacos.
A modo de ejemplo, el Balneario Perla de Rocha, lugar en el que CIAAE desarrolla su investigación, situado entre la costa y el km. 258 de la actual ruta 10, era ofrecido en un folleto ilustrado que lo describía como <<Uno de los balnearios mas importantes de la costa atlántica uruguaya>>, en donde un <<importante hotel de nivel internacional>> ofrecía glorietas en donde contemplar la naturaleza, <<amplios jardines>> y <<pista de equitación y tenis>>.
Según el ya fallecido <<Mono>> Pereira, quien vivió con su familia en ese balneario desde las primeras décadas del siglo, era cosa común ver <<llegar a los porteños, preguntando por el hotel o el supermercado>>.
Imaginemos cuál sería, y es aún en 1998, la terrible frustración de aquellos ingenuos compradores que, al venir a reconocer sus <<maravillosos solares>> se encontraban, con una desolada costa, en donde las olas baten en forma salvaje y ensordecedora la mayor parte del año y es imposible mojarse más que las rodillas.
Después de atravesar una zona de dunas móviles en aquellos años, y prácticamente fijadas hoy, se encontraban con bañados llenos de anfibios, reptiles y alguna que otra alimaña que los hacía huir despavoridos y profiriendo juramentos contra aquellos especuladores inmobiliarios que un día les vendieron ese <<paraíso del confort>>.

Protecciones en el papel

Paralelamente a estos intentos inmobiliarios y para continuar con una política basada en la fantasía, en 1966, el gobierno decreta que toda la zona pase a ser un <<Monumento Natural Costa Atlántica>>.
Quedó establecida así una suerte de área protegida, en donde se incluyen todas estas costas, desde el balneario <<Atlántica>> hasta <<Aguas Dulces>> inclusive.
El mismo decreto crea también las zonas de <<Monumento Natural Dunas de Cabo Polonio>> y <<Refugio de Fauna Laguna Castillos>>, refiriéndose el primero a unas 1.000 hás. entre Cabo Polonio y Valizas y el segundo a 8.089 hás. que incluyen el cuerpo de la Laguna y pequeñas areas adyacentes.
En 1977 se crea el <<Parque Nacional Lacustre de las Lagunas José Ignacio, Garzón y de Rocha>>. (Deptos. De Maldonado y Rocha), cuya superficie de 14.000 hás. incluye las tres lagunas y la franja terrestre que las une, entre la proyectada ruta 10 y la costa.
Mientras se decretaba la proteción ecológica de estas costas, el mismo gobierno dejaba su papel de regulador, y en muchos casos alentaba el avance de la parcelación y el fraccionamiento.
Recién a fines de la década pasada, el incipiente movimiento ambientalista uruguayo volvúa a recordar que esta área estaba legalmente protegida.
Pero a pesar de todos estos decretos de delimitación de parques nacionales, las especies vegetales y animales, así como sus ambiente típicos, están desapareciendo rapidamente.
A la forestación masiva y la urbanización se les suman otros impactos ambientales, tales como los deportes náuticos en las lagunas y los safaris de caza ofrecidos en Europa.
La falta total de medidas de manejo conservacionista ha conducido a que la riqueza natural esté amenzada. Las poblaciones del ganso blanco, el cisne de cuello negro, el flamenco y diversas especies de chorlos y patos están mermando.
Los mamíferos como el carpincho y la nutria son escasos, y los cérvidos, como el ciervo de los pantanos, ya han desaparecido para siempre.

Viejos sue?os, nuevos puentes y hoteles cinco estrellas

En 1998 toda esta zona está amenzada por la posible reproducción de un modelo de desarrollo turístico e inmobiliario depredador y esquilmante de la naturaleza, como ha sucedido en Punta del Este y su zona de influencia.
Este modelo depende nuevamente de un puente sobre la ruta 10, tal como sucedía en la década del 40 con el puente sobre el Arroyo Valizas.
Hoy se pretende construir un nuevo puente sobre la Laguna Garzón para unir los tramos carreteros de Maldonado y Rocha, actualmente separados por esa <<barrera natural>>.
Se repiten discusiones en el mismo tono que hace 50 años, sin haber aprendido nada de la experiencia pasada, y sus consecuencias sociales, económicas y ecológicas.
Entre el desencanto de algunos y la rabia de otros, se terminará por forestar todo, permitiendo que el <<progreso>> avance con sus casas de veraneo, los autoservice, hamburgeserías y quede para ver en la televisión algún documental sobre nuestras dunas y bañados ya desaparecidos.
Durante el mandato de Luis A. Lacalle, el gobierno departamental rochense protagonizó una verdadera disputa con el gobierno nacional.
Por un lado, existía una postura que alentaba la construcción del puente, y por otro, la posición del Intendente de Rocha en aquel entonces Irineu Riet-Correa de defender el <<patrimonio natural del departamento para las generaciones futuras>>.
Mas allá del contexto político partidario de la discusión, la historia ecológica del área nos dice que de construirse ese puente seguramente se desencadenen forestaciones y urbanizaciones con alteración ecológica, para la cual el país no tiene ni legislación, ni instituciones, ni siquiera tradición, para proteger y manejar el entorno natural.
La falta de instrumentos y objetivos de conservación claros se evidencian en los contrastes sorprendentes de algunas de las medidas que se propusieron y se proponen para el área.
El propio poder ejecutivo se ha movido en extrema contradición, apoyando el puente y queriendo proteger la costa.
Pero aun en la intendencia rochense deberían mejorarse sus propuestas ecológicas.
A modo de ejemplo recordemos que en el verano de 1994 el intendente Irineu Riet declaró a la Emisora Difusora Rochense que no podrían entrar a Cabo Polonio "trailers ni vehiculos 4x4 que no sean de residentes permanentes o de aquellos que ganaron el recurso de amparo".
Sorpresivamente, si se permitió, con fines de recreación, transitar libremente en vehículos todo terreno desde la entrada de Benicio Pereira al Oeste del Cabo, con el insólito fin de <<aflojar la arena y reestructurar las dunas de Cabo Polonio>>.
No se recordó que todas esas dunas se encuentran dentro de un área protegida y que muchas tienen dueños y no son terrenos fiscales.
Por otro lado la venta y muy posible construcción de un hotel cinco estrellas en Cabo Polonio, es un ejemplo mas de la eterna contradicción gubernamental respecto a nuestras áreas naturales.

Este verano podían verse algunos niños jugando en la arena o en la playa de estos "balnearios de papel", sintiendo en su piel el contacto directo con la naturaleza aun intocada por el progreso y la moda. Pero a pesar de estar en esas tranquilas playas, corrían el peligro de ser atropellados inesperadamente por una moto o un jeep todo terreno, a gran velocidad "rumbo al Cabo", siendo de dudoso valor ecológico como <<aflojadores de dunas>>

Como vemos, son muchas, demasiadas, las irregularidades y errores cometidos en los últimos 70 años en la zona de influencia de la ruta 10, que hoy por hoy parecen volver a repetirse en el tan trillado tema del puente sobre la Laguna Garzón, cuyos apologistas le atribuyen méritos de panacea inmobiliaria para la costa de Rocha.
Nuestra tradición se forma de numerosas y diferentes pequeñas historias de pueblos, villas y regiones o poblaciones diferentes de todo el país.
La región costera del departamento de Rocha es un eslabón de esa <<gran historia>> y sus componentes culturales y naturales son únicos e irrepetibles, y por lo tanto, patrimonio de todos los uruguayos.
La construcción de un puente sobre la Laguna Garzón, la masiva forestación, la construcción de hoteles cinco estrellas, la total falta de atención gubernamental sobre la realidad de nuestros ambientes costeros, así como la falta de planificación adecuada para el manejo y conservación de esta hermosa región serán en un futuro no muy lejano, factores para la desaparición de otro componente de nuestra Biodiversidad Nacional:
Los ambientes naturales de la Costa Atlántica Rochense.

Otras fechas y datos interesantes

 *  El 8 de octubre de 1515, Juan Díaz de Solís parte del Puerto de Lepe, en su derrotero arriba a un puerto natural que llama de la Candelaria y que por su ubicación (35 grados de latitud Sur) se trataría del actual Puerto de Maldonado. Antes de llegar a este puerto traza en sus cartas el perfil de unas islas que llama de Lobos, sin duda por la cantidad de "Lobos Marinos" que allí habitaban, y que bien pueden ser las que enfrentan al Cabo Polonio o la de Lobos en Maldonado.

 *  Alrededor de 1605 aparecen en las (actuales) costas de Rocha y Maldonado corsarios holandeses que apresaron a tres buques españoles. No olvidemos que los Paises Bajos se habían independizado recientemente de España, restándole a ésta un poder naval muy grande que quedó en manos de aquellos.
El método del corso era utilizado por los enemigos naturales de España en la época de los Austria (Inglaterra, Francia y Holanda) como una manera de no declarar una guerra formal, este coexistió con la piratería, para saquear o fundar establecimientos en los territorios hispánicos.

 *  En 1653 se avistaron los corsarios franceses de La Fontaine y Timoleón de Osmat, que intentaron incluso atacar Buenos Aires, pero fueron rechazados por el gobernador Don Pedro Ruiz Baigorry. También por esa época se detecta la presencia del holandés Isaac de Brac.

 *  En 1701 una escuadra dinamarquesa amenazó ejecutar la ocupación de estas costas, lo que fue desbaratado por el gobernador Don Manuel del Prado.

 *  En 1717, el pirata francés Etienne Moreau, establece comercio con los guenoas para el acopio de cueros y vuelve a Francia para retornar con refuerzos y establecerse en Maldonado y en la desembocadura del arroyo Valizas.

 *  El 25 de mayo de 1720 una tropa militar al mando del capitán del presidio de Buenos Aires Don Antonio Pando y Patiño y obedeciendo las órdenes de Don Bruno Mauricio de Zabala, ataca el campamento de Moreau y "recupera" estas tierras para la corona española. El balance de esta acción fue la muerte de los principales jefes franceses, incluido Moreau, 7 soldados muertos, 17 heridos y 57 prisioneros.

 *  En 1761 se crea la estancia de Don Carlos a orillas del arroyo del mismo nombre, entre Maldonado y Santa Teresa. Hasta julio de 1778 ésta fue administrada por la comandacia militar de Maldonado y luego confiada al interventor Rafael Perez del Puerto.
Andrés de Oyarbide, narrando un viaje que hiciera en 1784-1785, expresa su asombro por la cantidad de ganado que existe en la zona: <<solamente en Don Carlos, estancia del Rey, existen de 15.000 a 20.000 animales vacunos.>>

 *  En 1963 el IV Censo de Población y II de Vivienda indica para el departamento de Rocha 55.523 habitantes.
Para el "Balneario Perla de Rocha" 7 personas (cinco hombres, dos mujeres), en 4 viviendas y en el "caserío" de Cabo Polonio 58 personas (cincuenta hombres y ocho mujeres).

 *  En 1989, a pedido del gobierno uruguayo, la empresa española INYPSA-HIDROSUD realiza la primera consultoría de importancia en la zona de Rocha, entre sus recomendaciones estan la necesidad de proteger el bañado de India Muerta, los de Santa Teresa y los ribereños a la Laguna Merín.

 *  En 1990, se realiza la segunda consultoria por parte de J. Clark apoyada por el BID y la OEA, identificándose unas 240 mil hectáreas de humedales, que podían ser eventualmente conservadas, de las cuales 180 mil pertenecen al area RAMSAR.
A las áreas de la propuesta de 1989 se agregan los humedales de Las Maravillas, San Luis y los próximos a las lagunas oceánicas.

 *  En 1990 la tercera consultoría, de R. Héber (parte del Estudio Ambiental Nacional llevado a cabo en la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, OPP), se tituló "Plan preliminar de manejo para los propuestos Parque Nacional del Este y Cuenca de La Laguna Merín" es un detallado análisis de mas de 63 páginas.
Allí propone la conservación de las lagunas, humedales, y costa Atlántica del Este.
Este informe presenta ademas sugerencias concretas de manejo y gestión del área, e incluso una evaluación presupuestaria.
A pesar de lo perfectible de esta propuesta es una de las mas detalladas que halla realizado cualquier consultor extranjero en el Uruguay.
A pesar de estos aspectos positivos este informe a permanecido prácticamente escondido.

 *  En 1992 la OPP promovió el polémico decreto (345/92) que altera drásticamente el área, "olvidando" estos estudios anteriores y encargando "otra vez" nuevos estudios ambientales.

 *  En la temporada de 1991-92, según el Ministerio de Turismo, Rocha absorbió solamente el 2% de los visitantes.
Si tenemos en cuenta que todos los problemas que anteriormente planteamos se han dado solamente con un 2% de turistas, cabe preguntarse, qué sucedería en el caso de la unión de la Ruta 10 por medio de un puente, podría esta zona soportar ese impacto humano y el modelo turístico puntaesteño?

 *  El 2 de Octubre de 1993 la prestigiosa revista londinense THE ECONOMIST , en un artículo titulado: "Como no gastar dinero en el Medio Ambiente", critica el mal manejo que el Banco Mundial efectúa de los fondos dispuestos para mejorar las condiciones ambientales y pone como ejemplo el caso del Uruguay expresando: "el esquema para salvar los humedales de Rocha no hace nada para parar la expansión de las plantaciones de arroz, que es la principal causa de su destrucción". "Mientras algunos malos proyectos reciben dinero, otros buenos nó".

 *  El 31 de marzo, de 1994 un primer grupo de turistas inauguró una balsa instalada por la Dirección Nacional de Hidrografía para cruzar la laguna Garzón.
El propietario de los balnearios El Caracol y Costa Bonita, Sr. Macías, declaró: <<se puede decir que ya es un avance>>.

 *  En el verano de 1994-95, la Intendencia Municipal de Rocha, con la autorización del Ministerio de Vivienda Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, otorga un comodato al empresario argentino 'Pancho Dotto', para la instalación de una playa privada la 'Dotto's Beach' , a pocos metros de la margen este de la Laguna Garzón, en el área protegida asignada por el decreto 260 de 1977.

 *  El censo de población realizado en 1996 reveló que en la zona costera de Maldonado y Canelones se encuentran los picos de crecimiento poblacional mas altos del país. En lo que se llama la Ciudad de la Costa (Canelones) viven cerca de 80.000 personas.
Si tenemos en cuenta que hace 30 años los residentes de esa zona eran apenas 9.000, se deduce que la población a crecido allí a una tasa anual de aprox. 6.7 % en contraste con el 0.5 % anual del conjunto del país.
Refiriéndose a este aspecto el Director Nacional de Medio Ambiente, licenciado Carlos Serrentino declaró a un medio de prensa este verano: <<el tema deja de ser meramente turístico, meramente económico, pasa a ser un problema de sanidad de uno de los polos de crecimiento habitacional mas importantes del Uruguay entero>> .

 *  En agosto de 1996 el gobierno decidió conceder a traves del MGAP (Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca) un predio de una superficie algo mayor a las 400 hectáreas en pleno Cabo Polonio a una empresa particular, mostrando una vez mas el contradictorio manejo del tema por parte del Poder Ejecutivo ya que por un lado decidió el derrumbe de los asentamientos ilegales con el objetivo de formar un gran Parque Nacional y por otro cede terrenos para su loteo con fines turísticos.

 *  En febrero de 1998 el diario El País de Montevideo, anuncia la preocupación de operadores turísticos del balneario La Paloma frente a la posible instalación de una terminal petrolera en el puerto de La Paloma.

Texto preparado por el CIAAE en base al artículo:
Historias ecológicas LA COSTA ROCHENSE.
Autor: Jorge de León.
Publicado en la revista Tierra Amiga, No.27 págs. 31-36, agosto de 1994 y artículos aparecidos en la prensa uruguaya.


RESEÑA HISTORICA GENERAL.
El territorio en el cual se asienta la República Oriental del Uruguay estaba habitado, cuando lo descubre España (1516), por grupos indígenas de primitiva condición, pero que demostraron poseer un innato e indomable apego a su libertad e independencia defendiéndolas con bravura y tenacidad ante el paso del conquistador, siendo famosos, entre ellos, los indios charrúas por su intrepidez y agresividad en el combate, de donde provino la corriente expresión de "garra charrúa" entre uruguayos cuando de coraje y hazañas se trata. Por otra parte, se conservan en el Museo Histórico Nacional de Montevideo algunos utensillos y piezas guerreras de la época indígena, que ilustran sobre la misma.

Descubrimiento del Río de la Plata y del Uruguay (1516)

En plena era de los grandes descubrimientos y siempre en busca del anhelado pasaje oceánico a "Las Indias", Fernando V de España envía al Nuevo Mundo una expedición al mando de su Piloto Mayor Juan Díaz de Solís quien dirigiéndose con sus naves al sur del continente arriba al Río de la Plata, descubriendo su cuenca y el territorio del Uruguay (febrero de 1516), del cual toma posesión en nombre de la Corona Española. Pero, apenas desembarcados en el territorio descubierto, Solís y la mayoría de sus hombres encuentran la muerte bajo las certeras flechas de los indígenas habitantes de las riberas platenses. Los sobrevivientes de la expedición, de regreso a España, bautizan el anchuroso río que Solís llamo " Mar Dulce", y los indígenas "Paraná-Guazú"(río grande como mar), nombrándolo " Río de Solís", en honor a su descubridor, nombre que a su vez no tardaría en ser reemplazado por el definitivo de Río de la Plata, motivado el mismo, por la falsa creencia de que allí se encontraba, la inexistente " Sierra de Plata", acicateada la imaginación de los exploradores por los fabulosos tesoros hallados en México y Perú. En pos de Solís el celebre navegante Fernando de Magallanes antes de consumar su proeza a través de los mares, se llega al Río de la Plata (1520) fondeando en una bahía, y dice la crónica que a la vista de su cerro el vigía exclamó: " Monte vide eu" (un monte vi yo), de donde se originaría el nombre de la futura capital del Uruguay, fundada muchos años más tarde.

El reino de Indias Principales hechos (1600-1810)

La etapa de la conquista en la Banda Oriental -como se llamaba entonces al territorio del Uruguay por su ubicación al este del río Uruguay-fue sumamente lenta, atareados y atraídos los conquistadores por otras promisoras comarcas como el Perú. Es recién en 1617 que Hernando Arias de Saavedra, conocido por Hernandarias, primer gobernador del Río de la Plata, descubre la riqueza existente en las praderas del territorio uruguayo introduciendo en el mismo los primeros ganados vacuno y caballar que bajo los beneficios del fértil suelo y templado clima se multiplican prodigiosamente, siendo el origen de la gran riqueza ganadera del Uruguay. Entre las consecuencias del hecho -nuevos colonos, fuente de alimentación, transporte- es de subrayar la aparición en medio de la "Banda Oriental" de un nuevo arquetipo humano: "el gaucho". Libre sobre su caballo, cazador ecuestre del vacuno, el gaucho se enseñoreará del campo uruguayo, el cual recorrerá a lo largo y a lo ancho, conllevando hábitos y costumbres que todavía se cultivan, algunos de ellos, en el país. Otro hecho benefactor, aunque de índole diferente, bajo Hernandarias, fue la conquista pacífica de los indígenas emprendida por parte de los misioneros franciscanos y jesuitas quienes a través de sus famosas reducciones asumieron la evangelización, defensa y promoción humana de los indios con quienes. fundaron varios pueblos en territorio uruguayo, entre ellos Santo Domingo de Soriano (1624), el más antiguo del país, en el litoral oeste; y en el norte los siete pueblos de las Misiones orientales del río Uruguay. En cuanto a Montevideo, la ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo, fundada bajo órdenes del rey Felipe V, por el gobernador de Buenos Aires, Bruno Mauricio de Zabala, se levanta (1724-30) con el fin de contener la expansión portuguesa hacia el Río de la Plata, tal como había sucedido años antes con la fundación de la Colonia del Sacramento frente a Buenos Aires; de ahí su carácter de plaza fuerte de España, ciudad fortificada y amurallada con su ciudadela cuya puerta, aún en pie, puede verse emplazada en la actual Plaza Independencia. Entre los sucesos que conmovieron el largo período colonial están las invasiones inglesas al Río de la Plata (1806-1807) que tuvieron por escenarios bélicos las ciudades ribereñas del Virreinato, entre ellas Montevideo, que luego de heroica defensa es conquistada, permaneciendo bajo el dominio inglés varios meses (febrero a setiembre de 1807) hasta que los británicos son derrotados (en Buenos Aires), obligados a capitular, restableciéndose el gobierno español.

Las luchas por la independencia José Gervasio Artigas (1810-1820)

Mientras tanto, se hacía más perentorio, entre los hispanoamericanos, el deseo de gobernarse por sí mismos, de ser dueños de su destino y de los de su tierra natal, deseo que fue acompañado y favorecido por acontecimientos que sucedían en el mundo los cuales sembraron vientos de libertad e independencia que encontraron eco profundo en el corazón de los pueblos hispanoamericanos. Las luchas por la Independencia fueron largas y duras, extendidos sus campos de batalla a través de cordilleras y llanuras de Hispanoamérica. En la Banda Oriental, como todavía se llamaba al Uruguay, las ideas independentistas encontraron quien las plasmara y encauzara en la persona de José Gervasio Artigas, fundador de la nacionalidad uruguaya y su máximo héroe, así como uno de los más notables estadistas de América, cuyo ideario político sobre republicanismo, soberanía y defensa de los pueblos, mantiene plena vigencia. Bajo la jefatura de Artigas marchó todo un pueblo, venido de la campaña y de las ciudades, engrosando el ejército artiguista que obtuvo su más resonante victoria militar contra los españoles en la Batalla de las Piedras (18 de Mayo de 1811). A las luchas contra España se agregaron las disidencias con Buenos Aires, y las entabladas por Portugal, que invaden el territorio uruguayo por tres frentes (1816) comprometiendo a los ejércitos artiguistas en denodadas luchas, alternándose triunfos y fracasos, hasta que vencen las tropas portuguesas (Enero 1820). Por otra parte, Artigas, que había ejercido su liderazgo civil y militar, que había conducido a su pueblo en instancias decisivas, luego de haber sido proclamado "Protector de los Pueblos Libres" en sus horas de gloria y apogeo, se retira, por desavenencias con sus aliados, al Paraguay (Setiembre 1820), donde fallece el 23 de Setiembre de 1850.

La Cruzada Libertadora (1825-1830). Uruguay independiente

Pero el sentimiento patrio encendido por Artigas es prontamente retomado y se cristaliza en "La Cruzada Libertadora" destinada a liberar el país, esta vez, del dominio del Imperio del Brasil, independizado de Portugal. Es entonces que "Treinta y Tres Orientales", organizados sigilosamente, y bajo el mando del jefe artiguista Juan Antonio Lavalleja, desembarcan en suelo patrio el 19 de Abril de 1825, reuniéndose con los patriotas que les aguardaban y desplegando su bandera de " Libertad o Muerte". Esta gesta patria culminará, luego de diferentes acontecimientos y luchas, en la declaratoria de la Independencia el 25 de Agosto de 1825, declarando el territorio nacional "Libre de todo poder extranjero", constituyéndose el 8 de Octubre de 1828 el Estado Oriental del Uruguay. El 18 de julio de 1830 se jura la primera Constitución de la República, siendo el primer Presidente constitucional el General Fructuoso Rivera. Le seguirá en la presidencia Manuel Oribe, uno de los jefes de los "Treinta y Tres Orientales", generándose en ambas personalidades respectivamente, los partidos políticos tradicionales del país : el Partido Colorado y el Partido Blanco que, escribirán nutridas páginas de la historia del Uruguay. Sorteadas las dificultades de la novel nación - luchas internas, presiones externas, incipiente economía-, fue perfilándose, con el paso del tiempo y el insustituible aporte de destacados ciudadanos en el mundo de la política y de la cultura, el Uruguay moderno que progresó en diferentes órdenes de la vida ciudadana, afianzando su economía por varias décadas gracias a sus tradicionales exportaciones de carne, lana y cuero. El Uruguay de hoy, retomada su vocación democrática, está empeñado en una política de integración latinoamericana, de expansión de su comercio y de su producción, y de avance tecnológico para encarar con optimismo los desafíos del futuro

PREHISTORIA DEL URUGUAY

La prehistoria del Uruguay es un período amplio, complejo y variable, puesto que es 40 veces mayor que el denominado período histórico del país. A lo largo de miles de años, distintos grupos fueron habitando este territorio. Una comarca que algunas veces les fue fértil y feraz, mientras en otras fue desoladora y mortificante. Que llegó a tener áreas desertizadas en el noroeste hace 7.000 años, con extensos arenales en los que se desplazaban llamas y guanacos. Y que poseyó importantes bosques semi-tropicales en su región central, apenas tres mil años después.

LOS COMIENZOS

El que hoy llamamos río Uruguay, corría en el norte con apenas 20 mts. de ancho, en un amplio valle que se veía desde la elevada la orilla. Vientos helados cruzaban los suelos apenas cubiertos por arbustos y duras gramíneas. Las huellas de un Gliptodonte se percibían en el fino polvo depositado, mientras un enorme Milodon trepaba lentamente hacia la altura del próximo cerro, aún cubierto de nieve.
Un pequeño grupo de seres humanos, cubiertos en largos mantos de pieles bordeaba la escarpa con ojos atentos al nuevo paisaje que se les presentaba. Este debió ser el panorama al ingreso de los primeros habitantes en nuestro territorio. Nuestro almanaque indicaría que faltan aún mas de diez mil años para el nacimiento de Cristo.
En esta escena, se comienza a escribir la prehistoria del Uruguay. Un período vasto, amplio, complejo y variable, puesto que es 40 veces mayor que el denominado período histórico del país. Una prehistoria que es además casi desconocida para la gran mayoría de los uruguayos, y expresamente ignorada (cuando no caricaturizada) en la educación formal.
A lo largo de miles de años, distintos grupos fueron habitando este territorio. Una comarca que algunas veces les fue fértil y feraz, mientras en otras fue desoladora y mortificante. Que llegó a tener áreas desertizadas en el noroeste hace 7.000 años, con extensos arenales en los que se desplazaban llamas y guanacos. Y que poseyó importantes bosques semi-tropicales en su región central, apenas tres mil años después.

El océano cubrió -nuestras hoy turísticas playas-, sumergiéndolas bajo seis metros, para retroceder en otros momentos, dejando mas de 70 a 100 km. de nuevas costas y de un tan inmenso como desconocido territorio costero a la curiosa exploración.
Un panorama cambiante en lo geográfico y en lo climático. Casi siempre sorprendente, y en el que los aborígenes tuvieron un extraordinario rol: adaptarse a dramáticos cambios de flora y de medio ambiente, en los que no sólo sobrevivieron, sino que desarrollaron además variadas y complejas relaciones sociales y culturales. Todo ello, junto a una renovadora capacidad para inventar y para modificar herramientas.

De izquierda a derecha: Punta de Lanza Simbólica, signo de mando encontrada en el Río Queguay, Punta Hoja de Laurel encontrada en San Gregorio (Tacuarembó) Colección Tadei, Punta Hoja de Sauce encontrada en la Barra de Valizas (Rocha) Colección Beltrán Pérez.

Punta de lanza simbólica encontrada en el Río QueguayPunta Hoja de Laurel encontrada en San Gregorio (Tacuarembó)Punta Hoja de Sauce encontrada en la Barra de Valizas (Rocha)Pero también para reconstituir sus sistemas de asentamiento (las formas de ocupación del medio) y los procesos aún mas complejos, de obtención de alimentación y de recursos para la subsistencia.
Esta prehistoria del Uruguay, es una larga epopeya de héroes anónimos que queda subsumida en los pocos textos que la mencionan, bajo el inadecuado y restringido rótulo de "la cultura indígena".
No hubo una cultura indígena. En realidad, hubieron varias y muy distintas: siempre prestas para responder a los cambios del medio, con nuevos cambios técnicos y culturales. Con habilidad para modificar no solo las herramientas, sino, también los sistemas de vinculación y organización entre sus miembros. Establecieron algunas veces asentamientos permanentes y otras, adoptaron la estrategia de pequeñas bandas de alta maniobrabilidad, gran velocidad de desplazamientos y reducido impacto ambiental.
Las cambiante situaciones del medio, no se resolvieron sólo con cambios morfológicos en las herramientas que usaron. Y mucho menos con un supuesto e inventado aumento de complejidad en las mismas (una lineal evolución de lo simple a lo complejo), producto de una forma europeizante de pensar las culturas del resto del mundo. Lo hicieron con un manejo complejo de las relaciones sociales, como otra estrategia igualmente eficaz para someter el medio.
Dentro de ese marco de constante cambio y adaptación, es que podremos entender ese extenso, vasto pasado prehistórico del Uruguay. Dentro de esos parámetros es que podremos observar y entender los cambios materiales que los arqueólogos uruguayos están investigando. Que no podrán ser entendidos nunca, si suponemos (como hoy se hace) que ellos ocurrieron en un Uruguay similar al actual.

LO QUE SE CONOCE

En un período tan dilatado, fueron tomadas varias soluciones como parte de consistentes estrategias de manejo de los recursos, para lograr estabilidad de los grupos humanos en el medio.
Sobre la costa del Uruguay y en las islas que quedaron hoy bajo la represa internacional de Salto Grande, las excavaciones permitieron hallar (entre otros fósiles) una gran cantidad de finos artefactos líticos (de piedra). Muchos demuestran una detallada técnica de manufactura y un gran conocimiento y manejo de los aspectos técnicos para obtener hojas bifaciales (o sea que fueron talladas en ambas caras) que tienen apenas 3 a 4 mm de espesor. Raederas que muestran en sus agudos filos, los daños producidos por su intenso uso hace mas de cinco mil años. Puntas de proyectil conocidas como "cola de pescado" (por su peculiar formato), que además de sorprender por su alta precisión técnica, son indicadoras de remotas tradiciones que van mas allá de los ocho mil años de antigüedad.

Muestras de diferentes tipos de puntas de flechas de distintos departamentos de la República, parte de la Colección Tadei, salvo la más pequeña, que es un microlito encontrado en la Barra de Valizas  (Rocha) y pertenece a la Colección C. Mozo.

Diferentes tipos de puntas de flecha
Con los grandes cambios climáticos, los arqueólogos rescatan también una variación en la ubicación de los sitios, hallándose ahora una gran cantidad de ellos en las zonas centrales el país. Las herramientas varían allí, no solo porque las fuentes de provisión de piedras son distintas, sino que cambian adaptándose a la nueva fauna y del medio.
Alrededor de los cinco a seis mil años antes del presente, surgen en todo el país, una sucesión de montículos, casi todos construidos artificialmente. En oportunidades están aislados: en otras forman grupos de veinte o más. Unas veces las estructuras parecen estar dispuestas al azar: mientras que en otras se distribuyen adoptando formas circulares, elípticas o de herradura.
La función que ellos cumplieron es tan compleja y distintiva, como las conductas de sus diversos constructores. Unas veces emergen en ellas complejas formas de enterramiento: tanto individuales como múltiples. La variación de los ajuares fúnebres, sugiere un fuerte contenido de búsqueda de diferenciación social, lo que implicaría distribución de tareas en los grupos. En otras, los montículos son apenas utilizados como depósito secundario de los muertos, o aún para eventuales tareas de horticultura.
Algunos montículos fueron utilizados para tareas cotidianas, mientras otros han servido de atalayas en lugares estratégicos. O para control en la obtención de materia prima. Así es posible hallar en sus proximidades, grandes bifaces, núcleos y choppers (instrumentos simples unifaciales) que debieron ser utilizados para manejar (entre otras) la abundancia de madera producto de importantes zonas boscosas.

Recientes trabajos en Artigas cerca de las áreas con grabados prehistóricos, señalan la presencia de cerámica Ya mil seiscientos años antes de Cristo. O sea, cuando Micenas dejaba de ser una simple aldea para ir rodeándose de murallas, o cuando la mayoría de las islas del Pacifico aún no tenían presencia humana.
Mas complejas sociedades de horticultores y pescadores, ocuparon y prosperaron en la boca de los ríos Uruguay y Negro. Allí desarrollaron muy elaboradas formas cerámicas sumadas a una mas que compleja y variada decoración.

Apéndices con representaciones de la fauna, decoraban tridimensionalmente los bordes de platos y vasijas. Mientras mas al norte, otras formas cerámicas imitaban aves para realizar en las ceremonias ligadas a la alteración de la conciencia. Varios investigaciones apuntan a explicar ese particular fenómeno cultural.

Trozos de cerámica con decoración imbricada e incisa encontrados en Las Cañas, Departamento de Río Negro. Colección Tadei.

Trozo de cerámica decorada encontrada en Las Cañas, Depto de Río Negro. Trozo de cerámica decorada encontrada en Las Cañas, Depto de Río Negro. Trozo de cerámica decorada encontrada en Las Cañas, Depto de Río Negro.

Desde hace unos dos mil quinientos años atrás, tanto simples como complejas formas predominantemente geométricas y de color rojo, fueron cuidadosamente pintadas en centenas de bloques de piedra en los departamentos del área central. De las cuales apenas unos cien subsisten, pese al intenso vandalismo con que desaprensivamente se las daña, eliminando otra fuente de conocimiento del pasado.
En el noroeste, se continúan las investigaciones para documentar conjuntos de grabados que se inician hace más de seis mil años, reflejando una permanente actividad artística que se continúa hasta el año 800 de nuestra era.

LAS GRANDES INVASIONES

Alrededor del año 1500 D.C., en veloces canoas llegaron desde el norte invasores que montaron importantes campamentos sobre las orillas de los principales ríos. Entre sus hábitos mas notorios estaba el uso de horticultura estacional con introducción de nuevas especies, y se hicieron mas notorios aún por su canibalismo ritual: eran los guaraníes.

Urna Funeraria, Isla de Vizcaíno Urna Funeraria, Isla de Vizcaíno

Urnas funerarias Isla de Vizcaíno. Colección Museo de Historia Natural en Montevideo


Curiosamente casi en el mismo momento, por el sudeste aparece otro grupo invasor también navegante. En forma similar también eligieron como sitios de desembarco y emplazamiento, las desembocaduras de los ríos o bahías notorias. En lugar de canoas, se desplazaban en barcos que traían como mecanismo de desplazamiento, unas curiosas y muy amplias telas extendidas. A diferencia también del otro grupo invasor, su tez era blanca y algunos tenían pelos en la cara que les cubrían hasta el cuello. Usaban armas de corte largas, y pequeños útiles que lanzaban junto a humo y fuego, la muerte. Una muerte que fue masiva e indiscriminada para los indígenas, pero que no tenía carácter ritual. Además de nuevas especies vegetales, abandonaron en el territorio vacas y caballos.
Estos últimos produjeron una real revolución en las formas de manejo del medio, en los grupos existentes. Las distancias que eran mensurables en días, se redujeron a horas. La subsistencia cuidadosamente balanceada con el manejo de la fauna, se volvió totalmente dependiente del ganado, más fácil de prender y con mejor volumen de aprovechamiento y diversidad de abastecimiento. Esta doble invasión desde el norte y el sudeste, cambió radicalmente las culturas indígenas que habitaban el territorio de Uruguay. Debieron luchar por la posesión de sus medioambientes, disputar por el ganado cerril y salvaje, sufrieron una limitación de desplazamientos por la lenta pero progresiva invasión de la campaña, y apenas un siglo y medio después, otra nueva invasión desde el norte. Que selectivamente va abatiéndose sobre los grupos y sus malocas, aprisionando hombres y mujeres para y trasladarlos como esclavos a Brasil.
Apenas en 200 años, la caza de aborígenes; las letales nuevas enfermedades traídas por los europeos; el incesante acoso y la continua destrucción de sus asentamientos, incluso de las propias "reducciones" establecidas por órdenes religiosas; el desigual armamento en los combates, alteró radicalmente la presencia en esta tierra. Por un lado en cuanto a cantidad de indígenas, que descendió abruptamente a apenas un 30% (resultado también de éxodos tanto al sudeste del actual Brasil, como a las provincias litorales de la mesopotamia argentina). Por otro en su visibilidad, que como estrategia de supervivencia, alcanzó grados mínimos a los efectos de no hacerse notar en la campiña.
Se adoptaron complementariamente nuevas conductas sociales: los grupos indígenas llevaron ahora al máximo rendimiento la alta movilidad que ofrecían los caballos y conjuntamente, utilizaron una doble táctica de reducir los integrantes de los grupos y evitar los asentamientos estables para sobrevivir. Su presencia física (cada vez menos notoria, lo cual no implica que fuera igualmente escasa) se limitó a fugaces y relampagueantes apariciones en los sitios donde podían abastecerse y en forma mas rápida aún, desaparecer. Una táctica que fue utilizada mímicamente por los caudillos de la nueva nación que se formará.
Sin embargo estas valiosas estrategias de supervivencia han sido leídas en forma equívoca por muchos historiadores, cuando citan el nomadismo y la ausencia de asentamientos permanentes, como características negativas de sus culturas. Así como atribuyen la buscada baja visibilidad, a una real ausencia física: ¿acaso les era posible no elaborar dichas cambios conductales, sin encaminarse al suicidio colectivo?
Sin embargo, el etnocidio llegó cuando abandonaron dichas estrategias. Cuando fueron perseguidos en planificadas matanzas como en los primeros años de la independencia. Cuando los indígenas pasaron a integrar los cuerpos principales de los ejércitos nacionales, a instancias de promesas que luego fueron abandonadas por el retiro de sus autoatribuidos jefes, o cuando los caudillos que los comandaban, se integraron a los altamente inestables sistemas políticos en formación.

Monumento a los Ultimos Charrúas, sito en el Prado de Montevideo sobre la Avenida Delmira Agustini, inaugurado en 1938. Es una obra de los escultores Edmundo Pratti, Gervasio Furest y Enrique Lussich.

Monumento a lso Ultimos Charrúas, Prado de Montevideo
Cuando en Francia mueren mientras son expuestos al público en el Musee de l'Homme primero y en circos después, aquellos que la historia mítica uruguaya denominó "los últimos Charrúas".
Todo esto determinó que Uruguay es uno de los tres países de América sin culturas indígenas vivientes. Y que sus sistemas político y educativo, no han podido aún expiar el inventario de sus culpas.
Este pretende ser el gran preámbulo a una extensa como compleja prehistoria del Uruguay. En la que ambiente, fauna, flora y humanos, se han modificado a lo largo de mas de 100 siglos, dando estos últimos múltiples respuestas y novedosas soluciones a la única realidad que perdura: el cambio.
Una lección que los neo-orientales (hoy definitivamente uruguayos) aún no hemos aprendido.

documento elaborado por: Lic. Mario Consens