Raíces AFRO - URGUAYAS
AFRICANIA EN EL URUGUAY

El tema de las culturas negras y de la realidad étnica en el Uruguay ha sido poco estudiado.
Desconocimiento, desinformación, ignorancia, desinterés, indiferencia, prejuicios, premeditación ?
Se han dicho muchas cosas al respecto, pero, esencialmente se ha concientizado poco y divulgado menos y es por ello que han podido prosperar ciertos errores de concepto, tanto dentro de nuestras fronteras como en el exterior.
Durante más de 300 años los traficantes de esclavos trajeron millones de negros a las costas americanas. La corriente esclavista fue enorme, no se detuvo en ningún momento, llegando a todas partes. Ya en 1527 se produce la llegada de los primeros esclavos negros en la expedición de Diego García al Río de la Plata, aunque se cree que siguieron viaje a España para ser vendidos allí.
En 1530, Gaboto también llevaba esclavos y probablemente tendrían el mismo fin de ser vendidos en España a su regreso. Cuatro años más tarde, se concede autorización real (licencia) a Domingo Martínez de Irala para conducir 100 negros al Río de la Plata.
En 1536 se autoriza a Don Pedro de Mendoza a traer 200 esclavos y en 1570 se otorga licencia a Juan Ortíz de Zárate para el traslado de 100 esclavos negros. Para esta época el comercio ilícito se hace muy importante y también los arribos forzosos de muchos navíos, especialmente portugueses procedentes de Brasil con mercaderías y además, esclavos.
En 1580 los portugueses fundan la Colonia de Sacramento sobre el extremo occidental de nuestras costas, dando gran importancia allí al tráfico de negros. Estos fueron introducidos clandestinamente, tanto en esta margen del Plata como en la ciudad vecina de Buenos Aires.
En años posteriores, puede decirse que la introducción de negros en el Río de la Plata fue esporádica, no constatándose en forma regular.
Entre 1724 y 1730 se produce el proceso de fundación de Montevideo.
En 1724 el Rey Felipe V envía la orden al Gobernador en Buenos Aires, Don Bruno Mauricio de Zabala de fundar una fortificación en esta margen del Plata.
En 1726 llega un núcleo inicial de pobladores procedentes de las islas Canarias destinados a dicha fortificación. Se estiman 135 individuos. No debemos olvidar que en el territorio que hoy se conoce como República Oriental del Uruguay estaba ya habitado por indios y por negros.
En 1730 se formó el 1er. Cabildo y se estiman unos 450 individuos dentro de la fortificación.

AFRICANIA EN EL URUGUAY

Siguiendo a Carlos Rama, el estudio de la presencia del negro en el Uruguay puede ser considerado de interés continental y aunque por razones cuantitativas el tema no haya sido tratado como corresponde en el plano nacional e internacional, se puede iniciar el mismo afirmando que nuestro país no sería lo que es, una comunidad latinoamericana original, a pesar de su pequeñez y de estar rodeada de los pueblos numéricamente más importantes de América del Sur, sin la presencia de dicho grupo étnico.
El proceso de formación demográfica y cultural del pueblo uruguayo a lo largo de su historia ha sido francamente aluvional: sobre una base indígena, tempranamente casi extinguida, se superpuso el aporte africano, que fue importante en su tiempo y luego, por diversos factores, absorbido en alto grado, al punto de que en la actualidad la presencia del negro es reconocible con cierta intensidad de concentración en la ciudad de Montevideo y en zonas fronterizas, mientras que en los demás puntos del país no constituyen núcleos significativos.
Sobre ese sedimento indo-africano se superpusieron sucesivas oleadas de inmigrantes europeos, fundamentalmente franceses, italianos y españoles y contingentes menores de otras procedencias también de Europa: ingleses, eslavos, armenios, judíos y además, brasileños. Esa diversidad de nacionalidades dio la fisonomía característica o propia de la población uruguaya, no tan exclusivamente caucásica como destaca la bibliografía corriente.
Según Ildefonso Pereda Valdés, al Uruguay llegaron sudaneses y hantúes. También fueron dos las vías de llegada a nuestro puerto:
1 ) Directa, desde Senegal, Sierra Leona, Costa de Guinea, Mozambique y sobre todo desde Angola; 2) Indirectamente, llegaron desde Brasil: Río de Janeiro, Santa Catalina, Santos y Bahía.

SU PROCEDENCIA

Nunca sabremos con exactitud el número de esclavos llegados al puerto de Montevideo la "Trata" y el importante contrabando y mucho menos los que venían del interior del continente africano, pues los datos son casi inexistentes.
En cuanto a la exacta procedencia de lo esclavos en nuestro país es muy difícil determinarla ya que se debe tener en cuenta:
1 ) que los barcos cargaban negros en la costa africana en varios plintos diferentes y aún teniendo los libros de entrada de los navíos, estos dicen de donde eran embarcados los esclavos pero ello no significa necesariamente que el esclavo provenía de ese lugar, y aparte 2 ) debemos agregar a ello el contrabando, siempre muy activo e intensísimo.
Las etnias africanas llegadas al Río de la Plata cuentan con las denominaciones de las sociedades de negros documentadas en archivos y difundidas a veces en la prensa del siglo XIX (Jorge Emilio Gallardo). En el Uruguay podemos citar las siguientes: Angola, Ardra, Congos de Gunga o Augunga, Benguelas, Boma, Cabindas, Congos (abundantes al igual que en Bs. As.), Mandingas, Nimas, Molembos y Mozambiques (también muy abundantes en Bs. As. y en Brasil).
Las supervivencias recogidas por Pereda Valdés y otros autores en ambas márgenes del Río de la Plata ratifican el predominio Bantú. Pese a esto, puede nuestro país la presencia de más extendida procedencia cultural.

PREPONDERANCIA DE LOS BANTUES

Los Bantúes han constituido, sin duda, sobre todo en ciertas épocas, el elemento dominante de la población esclava americana. Su folklore se ha conservado de N. a S. de todo el continente americano. Sin embargo, de sus religiones, en el Río de la Plata sólo quedan algunos rastros, consecuencia de una decsculturación planeada y puesta en práctica por los colonizadores y sus sucesores.
Los cultos Bantúes se mezclaron con los ritos católicos y fueron olvidando el nombre de sus divinidades primitivas, quedando el nombres de los santos: San Benito y San Baltasar. A los Bantúes corresponde una fuerte influencia lingüística: las palabras negras dejaron su sedimento en el habla platense: batuque, bujía, bunda, bunda, cachimba, conga, catinga, cafúa, dengue, mandinga, matungo, malambo. Milonga, mucama, quilombo, tango, tambo, candombe y algunas otras.
La comunidad negra uruguaya y sus descendientes se caracteriza por haber sido el primer sector afro-americano incorporado a una sociedad latinoamericana estructurada en clases. Muestra precozmente capacidades de integración social uy al mismo tiempo de originalidad cultural. El sistema de casta colonial inicia su crisis ya por 1800 y se vuelve definitiva en la época revolucionaria (1810-1830).
La incorporación a los ejércitos de las castas inferiores y la quiebra del viejo sistema colonial son factores que maduran rápidamente la sociedad uruguaya. Primero los libertos y pronto los esclavos, tomaran las armas, ingresarán en los oficios, adquirirán conciencia de sus derechos y se producirá su incorporación a la nueva sociedad uruguaya.
La revolución política de la independencia ha incluido una revolución en la sociedad. Posiblemente, la uruguaya es la primera sociedad americana que en la historia de estos países ha alcanzado a estructurarse en esta forma y este hecho tiene efectos sociológicos capitales que llegan a nuestros días y explican muchas de las características especiales que posee el Uruguay Contemporáneo.

NUESTRA ABOLICION

Durante la Guerra Grande se promulga la abolición de la esclavitud en dos oportunidades: en 1842 y en 1846. Primero, el gobierno de la Defensa, comandado por el Gral. Fructuoso Rivera, pocos días después de Arroyo Grande, acuerda la libertad para todos los hombres útiles con el objeto de que pasen a formar parte del ejército. Cuatro años más tarde, el Gobierno del Cerrito, cuyo jefe era el Gral. Manuel Oribe, concede la libertad a todos los negros.
En 1853 se sanciona la libertad para los menores de color y se declara la "Trata" como acto de piratería.
Decretada la total abolición de la esclavitud en el Territorio Nacional, el negro continúa desarrollando las mismas tareas que en el Montevideo Colonial.
En ambas márgenes del Río de la Plata se identificó al negro con los trabajos más humildes, concepto que se continúa hasta el presente. Sobre todo fueron insustituibles en el servicio doméstico, realizando además, todo tipo de labores. Fueron amas de leche y nodrizas; fueron lavanderas, cocineras, vendedoras de los productos más variados: mazamorras, pasteleras, torteras, floristas, etc. Los hombres fueron peones, cocheros, artesanos, faroleros, panaderos, zapateros, vendedores de escobas y plumeros, etc. También, muchos negros fueron soldados, la mayoría "de tropa". Estuvieron presentes en todas las guerras a lo largo del siglo.
En el último cuarto del siglo XIX se verifica la publicación de dos periódicos negros: "La conservación" (1872) y "La Propaganda" durante el período 1893-1895.

COSTUMBRES, RITMOS Y DANZAS

Desde el punto de vista de sus costumbres, sus danzas, sus ritmos y sus fiestas, alrededor de 1890, con la extinción de los': últimos africanos, desaparecen sus candombes en sus "Salas" o locales de candombe. Sin embargo, en 1870 ya el negro con sus tradiciones y sus tamboriles había comenzado a ser protagonista en el Carnaval uruguayo.
Durante el siglo XIX los prejuicios e intereses colonialistas determinaron una situación práctica de sojuzgamiento racial, cultural, social y económica del negro. En consecuencia se produjo una desvitalización importante, casi total, de su cultura, de sus creencias y de sus costumbres.
A largo del siglo actual, recién en la década del 20 comienza su integración lenta a través del fútbol, a través de la necesidad de ascender. Los medios más accesibles de ascenso social, el negro los encontrará en el deporte, sobre todo en el fútbol y en el boxeo, y en la música.
El aspecto más conocido por todos acerca de los aportes de la cultura negra en nuestro país es el de su música, sus cantos y sus bailes. Ejemplo de ello son el candombe, su contribución al Tango, a la Milonga y al Milongón. Pero también hay aportes negros en la pintura, en la poesía, en el ballet, en el período de auge del "Canto Popular" y finalmente, en la liturgia, a través de la Misa - candombe.

CONCLUSIONES

En conclusión: con respecto a la "Africanía" en nuestro país se puede afirmar: la comunidad negra del Uruguay y sus descendientes, aunque en pequeño porcentaje de la población, pero cuya presencia fue evidente mucho antes de la fundación de Montevideo, ha contribuido a la formación de la Nacionalidad, participando en las luchas por la independencia, y siendo un integrante activo de todos los quehaceres de la comunidad uruguaya, tanto en la época colonial como en la vida independiente de la Nación.
En el dominio de la cultura, las tradiciones y los ritos africanos han inspirado a numerosos artistas de todos los tiempos.
Artistas negros y blancos se han interesado permanentemente en las manifestaciones culturales que tienen como denominador común los temas negros. Estos temas están presentes en nuestra música, nuestra pintura y nuestra poesía como fuente inagotable de inspiración.
El legado musical más importante en nuestro país es el candombe, expresión que no sólo está presente en la música "culta" representada por los "Nacionalistas", sino que además es determinante en nuestra música popular y representa nuestra más pura expresión folklórico vigente como son las "llamadas" que se forman espontáneamente y desfilan por las calles de Montevideo en ocasión de cualquier acontecimiento festivo (fechas patrias, triunfos deportivos, carnavaleros o acto político, etc.). Cuando entre 1880 y 1890 se extinguieron los candombes de los últimos africanos, la comparsa negra fue una derivación de los mismos. Ellas con sus normas y reglas ha sido a lo largo de este siglo y aún hoy es de lo más significativo y folklórico del carnaval montevideano.
La Comparsa o Agrupación o Sociedad de Negros Lubolos es un complejo integrado por diversos elementos blancos y negros elementos heterogéneos que concurren a un mismo fin social: salir en carnaval para dar su nota de colorido y aspirar a los premios establecidos.
Finalmente, en el deporte, los negros uruguayos han sido protagonistas de las más encumbradas gestas que han dado renombre en ese aspecto a nuestro país. Baste mencionar entre otros a futbolistas como Isabelino Gradín, José Leandro Andrade, Víctor Rodríguez Andrade y Obdulio Jacinto.

Almanaque del Banco de Seguros del Estado
Por Tomás Olivera

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