Tres Cruces

  Antes de llegar a La Blanqueada, siguiendo la ruta de 18 de Julio y 8 de Octubre, un importante barrio se levanta en la intersección de las dos nombradas avenidas y el bulevar Artigas. Es el antiguo distrito de Tres Cruces, arrabal montevideano hoy transformado en populoso barrio, prácticamente céntrico, por arte de los incesantes progresos urbanos.

Una estación terminal de omnibuses y un activo centro de compras, a cuyo alrededor se eleva una moderna edificación de rascacielos, pautan el corazón de un barrio nuevo surgido en un paraje que un siglo y medio atrás era un sosegado paisaje de quintas surgidas en los terrenos de propios que la república había vendido a sus poseedores.

Dice don Isidoro de María que este paraje debió su nombre a tres cruces de madera que señalaban el lugar donde alguna vez, en remotos tiempos, se perpetró el asesinato por malhechores de tres personas que transitaban por ese lugar. No es descartable que la explicación de de María sea sólo una leyenda, y que "las tres cruces" sean en realidad "los tres cruces de caminos" que marcan el lugar en el cruce o confluencia de la vieja calle del 18 de Julio, el camino Aldea (hoy avenida Italia) y el camnio a Punta Carretas (hoy bulevar Artigas).

El paraje es uno de los sitios históricos de Montevideo, desde que el predio donde hoy se levanta el Hospital Británico se hallaba emplazada la quinta de don Manuel Sainz de Cavia, alojamiento de don José Artigas en 1813, donde dictó las célebres Instrucciones de ese año, remoto comienzo de la institucionalidad de los orientales. Todavía existe, contiguo al hospital, y ahora transformado en biblioteca barrial, el palomar de la antigua chacra, construcción que se supone, sin embargo, posterior al año 1813.

En la esquina de avenida Italia y bulevar Artigas se construyó en 1890 el Hospital Italiano "Humberto I", imprtante monumento histórico y arquitectónico nacional, obra del ingeniero italiano Luis Andreoni, también autor del Club Uruguay y la Estación del Ferrocarril Central, entre otros edificios, sobresaliente obra de inconfundibles líneas clásicas.

La vieja chacra y saladero de los Pereira se transformó, por donación, en 1907, en el parque que hoy se llama Batlle y Ordóñez (ex Parque de los Aliados), donde desde 1930 existe el Estadio Centenario, monumento del deporte uruguayo, y también por donación de la familia Pereira se levantó allí en 1908 el hospital de niños (Pereira Rosell). El magnífico obelisco a los Constituyentes de 1830, obra del escultor José Luis Zorrilla de San Martín, marca la entrada al parque en la culminación de la avenida 18 de Julio.

Un túnel subterráneo construído con la finalidad de facilitar el tráfico, establece hoy la continuidad entre la avenida 18 de Julio y la avenida 8 de Octubre y despeja la entrada de vehículos a avenida Italia y su tránsito por bulevar Artigas. son las soluciones de la modernidad para uno de los parajes mas transitados de la ciudad, donde, no obstante, un símbolo eterno preside el complejo nudo urbano: la cruz que recuerda la presencia allí del papa Juan Pablo II.

"Los barrios de Montevideo"
Ricardo Goldaracena
Ediciones Arca - Montevideo

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