Caballo contra el Viento

Hablando de gueyes perdidos, que todavía no los encuetran, se ha perdido tanta cosa mire... es como Lo que el viento se llevó, andá a buscarlo ahora.

Hombre que supo tener problemas con el viento aura que me recuerdo, un tal Suculento Precario, el casado con Mirenlá Tralaila, que se conocieron una tarde que Suculento estaba refregando un corcho contra una botella, y que cuando ella lo escuchó se le puso la trompita así, como para dar besitos, y el otro quedó enamorado hasta el corcho. Suculento fregaba el corcho contra una botella pa´ ver de cazar un mixto que andaba chispiando, que al final él mismo quedó enjaulado, destino de cazador.

Una tardecita, el hombre salió pa´ un baile pa´ ver de llegar a la noche sin cansar caballo, diba en un tordillo azulejo, tirando a gateado, medio alazán, medio tostado, entre zaino y doradillo, animal de pelo extraño, pero cualquier abombau sabe que no hay mejor pelaje pa´l viento, es cosa superior... y los agarró el viento, bueno, así como que los agarra, no los agarró, se lo toparon cara a cara, porque no se si sabía que el viento tiene cara, primero fué como un brisa, que apenas si temblaron los pastitos mas tiernos, leve la brisa, una nadita e´ viento, como si le soplaran la oreja pero con mimos, dispué jue un vientito juguetón, como pa´ entretenerse con el plumaje de las gallinas, cosa fiera una gallina despeinada, no sé si tiene visto gallina despeinada, muy desprolija mire.

Como le decía el viento se fue afirmando, y dentró a soplar a lo loco, y Suculento Precario le puso una bolsa en la cabeza a su flete para que no se le enllenaran las narices de tierra y se qued[o con el viento de frente, que jué cuando le dentraron a volar cosas de todas las especies y tamaños, vientos arrachados si, algunos agachados y otros parados, dentraron a volar repollos, aperíaces, mulitas y ñadueces, que le pasó un ñandú cerquita que si lo agarra capaz que le saca un ojo, y ni tanto, me quedo corto, volaron perros y latas, zapatos viejos y bulones, maizales completos, que un choclo le pasó cerquita que si lo agarra capaz que le saca un ojo, y el caballo tranco y tranco con el viento de frente y Suculento Precario hecho un ovillo agarrado a las clinas de su flete y el viento le pegaba en las orejas que el viento le chiflaba, volaban postes de alambrado, piezas de ajedrez, nidos de hornero, botas con espuela, una bota le pasó cerquita que si lo agarra con la espuela hasta capaz que le saca un ojo, y firme el caballo contra el viento de frente, muy guapo, Suculento Precario le hablaba pa´ que no le reculara ni un trano e´ pollo y volaban ladrillos, revistas viejas, zapallos, relojes de pared, carné del partido, bichitos de la humedá que se hacen bolita, y bombillas, que una bombilla le pasó cerquita que si lo agarra capaz que le saca un ojo, y el viento e las orejas y el caballito tranco y tranco, afirmado contra el viento e´ frente, tranco y tranco nomás, animalito guapo pa´l viento, pero poco a poco se jué achicando, no es que se acobardó, se jué achicando mismo, cuando llegaban al baile, entre la cabeza y el anca, apenas si le calzaba la montura.

Eso sí, lindo pelaje pa´ luchar contra el viento.