TIERRA Y PICO !

Hombre que supo ser prolijo pa' la cuestión de la tierra , el Simétrico Floro.
Enamorau de las plantas, se pasaba trabajando todo el día y de noche se iba pa' los surcos, cose de agarrar y ver el brote en el momento que salía pa' afuera de los terrones.
Tuvo e' pión a Porfín Cachete. Muy haragán aquel crestiano: el primer día que llegó dió dos golpes con la azada y se fue pa' adentro del rancho a descanzar. Dos meses en el catre se pasó pa' reponerse.
El Simétrico Floro casi tiene que vender el campo pa' mantenerlo.
Por lo que lo echó con catre y todo

Una guelta, el en boliche El Resorte estaban la Duvija, Sosegate Hito, el tape Olmedo, asunto Nieves y el pardo Santiago, tomando unos vinos, cuando cayó Simétrico Floro.
Dijo que andaba intencinado de plantar alguna bobadita en la chacra que tenía atrás del rancho, y que diba a precisar pión. El tape Olmedo se escondió atrás de una barrica. Los demás ni palabra.

El pardo Santiago cuando se le pasó la impresión, opinó:
- lo que habría que hacerle a esa tierra es encajarle algún abono pa' que las plantas salgan como chijete pa' arriba.
- Pa' mi - dijo la Duvija - lo más mejor sería echarle levadura con vino.
Y haciéndole caso, van y le echan.

A los cuatro días Simétrico floro fue a salir de las casas tempranito y no pudo. Tenía el rancho tapado por el yuyal.
Al principio creyó que eran ucalitos, pero dispués, por las hojas, vió que eran carqueja, mata caballo, rosetas, cardos y gramillas crecidas una tremendidá.

Cuando se supo en el boliche fueron a ver. El tape Olmedo se ricostó contra un bruto árbol , y recién cuando le dentró a picar se dió cuenta que era una hortiga.
Tierra y pico tenía el hombre!
De apuro limpiaron el campo, carpieron, abrieron surco, y dentraron a plantar las tales verduras. No habían terninado e' clavar una estaca que ya estaba floreciendo.
Plantaron papas y al ratito ya se estaban pechando pa' crecer. En cada bolsa cabían dos papas, si salían chicuelas, tres.

Los muñatos ? Pa arrancar un muñato, Simétrico lo tenía que agarrar de una punta, Asunto nieves de la otra, el tape Olmedo le ponía el hombro en el medio y entre los tres lo tiraban arriba del carro. Llevaban un muñato por viaje, si salían chicuelos, dos.
Las zanahorias hubo que arrancarlas de apuro, porque con las raices le estaban rajando las paredes del rancho.
Pa' llegar a la tranquera había que abrirse paso a machete entre el perejil.

Loco de contento con su chacrita, Simétrico Floro solía matiar de mañana a la sombra de las lechugas. La radicha de corte la podaba dos veces al día, pa' que dentrara un poco de sol.
Un día se despierta Simétrico, mira pa' la chacra y del lau de allá ve que le habían levantau un galpón. Se subió al tractor y enderezó a toda veliocidá pa' pecharlo y tirarlo abajo. Recién cuando lo tuvo de aquí ahí se dió cuenta de que era bruto zapallo. Le abrió puerta, le sacó lo de adentro y después lo usaba para guardar herramientas y un charré que tenía.