Pasaje de una rueda solitaria, pero alegre y juguetona
Batifondo Fondaje era un hombre de lo más apropiado pa escuchar cosas y sonidos.
Y una vuelta que la mujer le dijo que tenía antojo de guiso de mondongo, salió de a caballo a buscar mondongo.
Diba así, lo más tranquilo, porque nadie se pone nervioso por ir a buscar mondongo, cuando escuchó un ruido de lo más estraño que venía de atrás de una lomita pelada.
Sofrenó el caballo pa ver de escuchar mejor, y efectivamente, era un ruido.
-¿Ruido, a qué de qué?
Ruido a una cosa que venía rodando.

El hombre se bajó y fue caminando pa ese lado, con el caballo de tiro, y de repente por el filo de la lomita se le aparece aquello.
-¿Aquello, qué de qué?
La rueda.
Venía solita la rueda.
A una velocidá infinita, y de lo más equilibrada la maldita.
Redondita la rueda.
Medio saltarina por el terreno desparejo, pero derechita y le brillaba la llanta.
Impresionaba aquello.
Ahí Batifondo quiso montar de nuevo, pero el equino se le asustó porque no tenía visto rueda solitaria y rodando, y lo dejó de a pie.
-Caballo es caballo.

El hombre salió a la disparada que le chicotiaban los talones poco más debajo de la espalda.
Y por ir corriendo y mirando pa atrás, sin darse cuenta dentró al boliche El Resorte.
Cuando vio el mostrador se frenó, pidió un whisky, le sirvieron un vino y se tomó una grapa.
Esa vuelta en El Resorte estaban el tape Olmedo, Curtidito Molusco y un forastero que dentró a pedir una tenaza.
-Y el barcino.
El barcino no estaba, porque le había salido un ratón de entre unas bolsas, le chistó, el minero, y el gato, ofendido en su amor propio, salió a perseguirlo.

Batifondo contó lo de la rueda y que el caballo se le había ido espantado por el espanto, y dijo que así no era vida pa nadie.
Taban en eso, cuando en un de pronto se escuchó aquel ruido.
El tape Olmedo se asomó, miró así, y volvió y dijo:
"Pa este láu viene una rueda.
Si viniera con tres más y un auto arriba con chofer, no sería nada. Pero viene solita."
Derechito a embocar en la puerta del boliche, venía, cuando se le cruzaron el gato y el ratón, y le gustó pa pisarlos.
Ya los tenía, cuando pasa un perro y va y le ladra a la rueda.
Porque el perro ve una rueda, y le ladra.
Y la rueda dejó a los otros y dentró a perseguir al perro.
-¿Y?
En eso están.