Baile con Resbalón

Hombre que supo preparar las cosas aura que dijo, fue un tal Mequetrefe Lunar, el casado con Anodina Viñeta, que se conocieron en el velorio del finadito difunto Mirenló Soslayo que diba por el borde de un cerro y tuvo la muerte de la vereda, se pisó los cordones.

Como le contaba, Mequetrefe Lunar era un hombre especial para preparar las cosas, una guelta preparó una fiesta con baile y en lugar de regar el piso con creolina pa' combatir el pulguerío, lo regó con grasa e' carro, pa' que las pulgas no pudieran armar el salto. El problema fue con los invitados porque entraban por una puerta y salían por la otra. Sin tiempo ni para saludar. Pasaban en una sola patinada. Dispué pa' que no se le salieran les cerró la puerta del fondo y se estrellaban en bandada, quedó una muchedumbre contra la puerta, amontonados como aceituna en botella.

En esa festichola se conocieron Cocolito Procoto y Profanita Lapoca, que usté se pensará que como era baile se conocieron bailando, pues nó, se conocieron pasando, porque ella pisó la grasa y pasó como chijete pa'l fondo y él le alcanzó a decir "adioooos", ella fue hasta el fondo, rebotó y cuando volvió pasó con una patita levantada y el otro le dijo al vuelo "patinando un poco vecinaaaaa ?".

Profanita Lapoca hizo un viraje pa' esquivar a un viejito y de regreso le contestó "dando una guelta y usteeee?", que los músicos le tocaban estereofónico porque se cruzaban de un rincón al otro y sin dejar de tocar, en una sola patinada. Y una guelta Cocolito Procoto se prendió al marco de una ventana y cuando la vió venir a la muchacha la quizo manotear pa' frenarla, pero ella lo esquivó y alcanzó a decirle "cuidado que mamá nos miiiira".
La madre en una sola patinada la vieja también, y sin sacarle el ojo a la hija, porque la sabía media diabla pa' los amoríos.

Ahí fue que cayó la gente del boliche El Resorte, y como no estaban invitados, hicieron la avalancha pa' colarse y dentraron corriendo.
La primera entrada triunfal la hizo Rosadito Verdoso, Si Ud. tiene visto al capeón de patinaje sobre hielo, este era igual pero sentado y comiendo higo y atrás el resto gambeteando gente para no estrellarse, que la Duvija comentó "me gusta porque está animadito el baile" y salió abrazada con el viejito que no podía parar.

El que le encontró solución al problema fue el tapia Olmedo que había caído al baile con una bolsa de arena en el hombro, y dentró a desparramar arena y la gente se fue frenando como con la mano. Había llegado con bolsa de arena al hombro pa' conquistar novia, se apalabraba una china, después le mostraba la bolsa y despúes le decía... "Tiráte que hay arenita", le rendía una tremendidá.