Un mérito suficiente pa' ganar la Presidencia

En el boliche El Resorte se comentaba la cuestión de los candidatos pa' la Presidencia, y alguien dijo que había que apurarse porque la demora, si se demora mucho, es una cosa que siempre llega tarde.

-La demora es lo que tiene, agregó el tape Olmedo mamau por unanimidá, pero hay que darle tiempo, porque si la apura, es pior.

Taban en eso, cuando un forastero, recién llegado en un alazán tostado casi crocante, al que dejó atado al palenque como quien ata un tordillo, desde aquella punta del mostrador reservada para forasteros no fumadores, dijo, con una voz que nadie le conocía porque era la primera vez que la usaba en aquel boliche:

-Con el permiso de ustedes, y sin ánimo de cometer abuso de presencia inesperada, debo decir que yo supe tener un cuñado, que al año de cumplir los 17 de edad, cumplió los 18, cosa que llamó la atención del Club De Los Imbéciles Anónimos, institución meritoria que pese a todo no lograba ganarse el respeto, aunque sí el reconocimiento de sus naturales condiciones para cometer asociación. Y una vuelta, los integrantes de El Club De Los Imbéciles Anónimos, salieron a la calle con carteles de propaganda pa' ver de hacer nuevos socios, porque en el pago había muchos imbéciles que no sabían cuál era el grado de imbecilidad requerido pa' ser socio, y no se asociaban. Cuando salieron, pa' que no dejaran de ser anónimos, la buena gente del lugar miraba pa' otro lado.

En El Resorte, los presentes aprovecharon una pausa del forastero pa' sacarle las vistas, o sea dejar de mirarlo, y no, como pudiera suponerse, extirparle los ojos por medio de algún objeto punzante como ser una esquirla del queso duro que en ese momento picaba la Duvija. Rosadito Verdoso estaba por reventarle un higo en la frente, al forastero, cuando el tape Olmedo fue y dice:

-Es hora de hacer un llamado a la conciencia cívica.

Un par de guarangos, de los que nunca faltan, se asomaron a la puerta, y llamaron a grito pelado sin que la conciencia cívica acudiera. "Suele quedarse sorda", dijo alguien para justificarla.

-Mi cuñado, acotó el del tostado en la puerta-, es candidato a Presidente del Club, y en la campaña se atribuye haber inventado el hilo blanco pa poder coser de noche.
El tape Olmedo bajó otro traguito de vino, y comentó:
-Con eso, puede ganar.
Afuera, el alazán tostado, como si fuera un tordillo, relinchó llamando al dueño.