PAJARO RARO

- Hombre que supo ser asunto pa' la cuestión de los pájaros, aura que dice, Nomemiren Lento, el menor.
Como quien dice, vivía pa'l trampero y la pegapega.
Muy aficionau !
Pa' hacerle una diablura, una guelta le colgaron bien alto en un ucalito, un plumero viejo.
Hombre de mirar pa' arriba, una mañanita va y ve el plumero que se sacudía con el viento.
Se quedó como clavau en los pastos con las vistas en la rama del ucalito.
En los jamases tenía visto semejánte pajaro raro y eso que tenía visto infinidades.

En el rancho nomás, tenía chajases en pila, canarios flautas y guitarreros, teru-teru a bocha, viuditas, gargantillos, cachirlas, mistos, dorados, azulitos, lechuzas, boyeros, gallinetas, chimangos, un águila mora, garzas, unpar de caranchos, federales, un pato canela, un casal de Carao, chorlos, gaviotas, un tamborcito, tres ñacurutú, carpinteros, camineras, monjitas, zorzales, calandrias, churrinches, cisnes, haloncitos, horneros, etcéteras y cuanto bicherío con plumas volara por el pago.
Cuando se sentaba a matiar en la cocina, los tenía que estar espantando como moscas.
Moscas no tenía
Con el griterío entreverado, al poco tiempo las lechuzas redoblaban como canarios, los canarios gritaban como los chajases y los chajases a los chistidos.
Y Nomemiren Lento no sabía ni chiflar. Pa' que vayan viendo.

Lo que no quería tener era ñanduces, desde una vez que supo tener una yunta y le comieron la bombilla, un par de estribos, una argolla y dos bulones del catre.
Cuando los rezongó, los dos ladinos metieron la cabeza en el piso e' tierra. Que dispués Nomemiren tuvo que estar tapando.

Cuando vió el plumero en el ucalito quedó un ratito como abombau y dispués salió corriendo pa' armar toda clase de trampas.
Le metió pegapega a todo lo que había por los alrededores.
Vaca que diba a rascar contra el alambrado, había que estarla despegando.
Nomemiren Lento se pasó las horas abajo del ucalito, y el pájaro quietito en la rama.
Pa' la tardecita dejó las trampas armadas, y rumbió pa'l boliche El Resorte, pa' consultar.

Taban el tape Oledo, la Duvija, Positivo Cable, el pardo Santiago y Sernífugo El, mamaus por unanimidá y cantando a contrapunto, todos al mismo tiempo.
Cuando cayó Nomemiren, era el griterío y naides lo escuchaba.
Tuvo que amagar a manotiarles la damajuana pa' que lo rodearan.
Allí fue cuando aprovechó pa' la consulta.
- Tengo visto - dijo - un pájaro de lo más estraño que jamás tengo visto, y está paradito en la rama de un ucalito y un redepente alguno de ustede sabería decirme, si va y lo ve, que pájaro viene siendo.

El tape Olmedo se quedó cavilando, se acomodó la gorra (lo que nunca) y le preguntó:
- y el tal pájaro: es de canto largo, corto o chispea nomás ?
- Ni pío dice: salvo que cante bajito, como pa' él solo.
Lo que habería que hacer - dijo el tape - sería un esfuerzo y dir a ver, porque sin ver no se sabe.
Vamos, vemos y dispué veremos.
Cargaron una damajuana de tinto pa'l viaje, treparon al carro, y alla salieron pa'l lau del ucalito.

Cuando venía llegando, Nomemiren Lento pidió que no cantaran pa' no espantarlo.
Se fueron arrastrando entre los pastos hasta el lugar.
Que el tape Olmedo se arrastraba de espaldas pa' poder empinar la damajuana.
Llegaron, lo vieron, y al rato dijeron que naides lo conocía y el tape que lo mejor era poner un trampero.
- Uste le pone un trampero con un llamador - le dijo - y se va pa' las casas tranquilo que cae solito.
- De donde llamador ! - apuntó Nomemiren.
Pa' llamador hay que poner uno igual y que cante y éste ni se sabe si canta !

- Pa' uste que es baquiano ? - preguntó la Duvija - le parece macho o hembra ?
- Por el plumaje, pa' mi es machito.
El tape Olmedo se ofreció pa' trepar al ucalito, antes que los agarrara la noche, y ver de manotiarlo.
Muy mamu, subió con dificultades.
Llegó a la rama ya entre dos luces, le vió el mango al plumero y bajó como tiro.
Pálido y fresco, dijo que lo mas mejor era dirse del lugar, porque pajarraco con mesejante pico era un peligro.

Nomemiren trajo una escopeta, apuntó a la punta del ucalito y le descargó dos cartuchos.
Juntó las plumas nomás, y se quedó sin saber.
Pero fijesé lo que son las cosas:
cuando la mujer vió aquellas plumas, le pidió que le hiciera un plumero.