Una hora muy señalada


Hombre que supo andar desorientado pa'los fines de año, aura que dice, el Flauterio Raconto.
Muy desorientado aquel cristiano ! Con decirle que con sólo asomarse a la ventana del rancho ya no sabía volver, le digo todo.
Si usté de mañana, un suponer le decía: - buenas tardes -, el hombre quedaba todo el día sin saber que hacer.
Nunca más pudo ordeñar desde una vuelta que le preguntaron de que lado de la vaca se ubicaba en el banquito.

Pa'un fin de año, estaban en el boliche El Resorte el tape Olmedo, el pardo Santiago, el vasco Artagaveytía, Donatilo Noria, la Duvija y Flauterio Raconto, tomandovino en cantidades industriales.
La Duvija emocionada con la cuestión del cambio de año, dijo que pa' festejar había que tener algunas nueces.
Hicieron una coleta entre todos y compraron una. Linda nuez, sin despreciar.

El lío vino por el asunto de la hora, porque no era cosa de despedir el año antes de que se fuera, ni dentrar a saludar al otro antes que se asomara. Y los relojes, mal.
Le preguntaron entonces al vasco Artagaveytía:
- Ese reló suyo, tiene guena hora ?
- Un lujo ! Hace veinte años que está en la misma, así que ni adelanta ni atrasa.
- Está conservadita, si señor.
- Yo supe tener un reló de agua, pero se me murió en la última seca.

- Fijesé !
El tape Olmedo, mamau por unanimidá, queriendo armar un cigarro con el tabaco del lau de afuera, sacó de la bombacha un reló despertador y lo plantó arriba de una barrica e' yerba.
- Esto es una tremendidá de reló - dijo -; una cosa tan especial que dá las doce antes de la hora.
- Entonces no sirve, - dijo el pardo Santiago -, y siseguimos así nos va a agarrar el cambio de año sin poderfestejarlo como es debido.
Pa'mi que debería alguno subirse a un ucalipto, y de allí bombiar el reló de la iglesia del pueblo que se ve clarito.

El asunto se discutió un rato, porque clarito se veía dedía, pero de noche era dificilongo.
Donatilo Noria se recordó que Flauterio Raconto era medio gato pa'ver en lo oscuro, y que además era el menosmamu de todos como pa'subir al ucalito.
Entonces va Flauterio y trepa. Primera vez que subía a un ucalito.
Abajo todos con los vasos servidos, y arriba, en la puntita, Flauterio gritando la hora minuto a minuto.

Faltaban cuatro, tres, dos, uno, y cuando fue a gritar, las doce !, nadie lo oyó, todos se quedaron sin saber la hora, porque unas brutas campanadas de la iglesia no dejaron escuchar nada.
Cuando se enteraron hacía un ratoque había dentrado el año nuevo.
Malos con Flauterio, se fueron pa'l boliche y lo dejaron arriba del ucalito.
Fue cuando se desorientó. Subir, esa vez había subidopero bajar no tenía bajado nunca.

Diga que al otro día se levantó flor de viento y lo hizo volar hasta una laguna cercana, que si no es por eso se la pasa en el gajo hasta Reyes, lo menos.