El Dudoso

Un asunto muy dudoso fue el conocido caso de Estático Vidrioso que le decían "el tornillo" porque se peinaba con la raya al medio, hombre dudoso como tal, naides tenía visto.
En que sentido, dudoso ?
En el sentido del "no sé que hacer", se la pasaba el día dudando en dir pa' un lau, dir pa'l otro o quedarse donde estaba y no dir pa' ningún lado.

Un suponer, si arrancaba pa'l lau del boliche, antes de llegar se arrepentía y enderesaba pa' la casa de un vecino pa' tomar mate, cuando diba llegando pa' la casa del vecino, se arrepentía y arrancaba pa'l lau de la estación y antes de llegar a la estación se arrepentía y enderesaba pa'l lado del arroyo pa' pescar, pero antes de llegar al arroyo, pegaba la vuelta y agarraba pa'l lau del boliche, y así se pasaba, que me voy, que me quedo, que me voy, que me quedo, y a la mujer que casi la vuelve loca...
Tenia mujer Estático Vidrioso ?
Estaba entre que tengo y no tengo.
Cómo que entre que tengo y no tengo ?
Así es, pero tenía, y un día ella fue y se lo dijo en la propia cara propia de si mismo del rostro humano, no podía más la pobre y jue' y se lo dijo, se lo dijo porque no le quedaba otro remedio.
Qué fue que le dijo la mujer ?
Vos Estático, sabes lo que sos ?... te voy a decir lo que sos... sabés lo que sos ? Un irresoluto.
Y el hombre que hizo ?
Se quedó de boca abierta, estubo a punto de ofenderse, pero se quedó entre que me ofendo y no me ofendo… entre que la vuelo de un bife y no la vuelo.

Se fue a buscar el caballo y estuvo un rato entre que lo monto y no lo monto, al final lo montó para ir hasta el boliche El Resorte a consultar, antes de llegar se tomó sus vueltas, entre que llego y no llego, al final llegó.
Y entró.
Se quedó en la puerta, que dentro que no dentro, en un titubeo, estaba titubeando, estaba tan duduoso que no sabía si titubear o no titubear, me quedo corto si le esajero, paradito en el marco de la puerta no dejaba entrar ni salir a naides, aquello era un estorbo parado en la puerta, y dale titubear.
Y nadie lo ayudó a resolver ?
Pero cómo no ! Ahí fue que se le acercó el Tape Olmedo, vaso en mano, pucho apagado en la oreja, pastito tierno entre los dientes, va y le dijo, le dijo, lo miró a las vistas y le dijo, le dice, vea Don, aquí tiene dos posibilidades, adentra o sale.

El otro le contestó que tenía tres posibilidades, dentrar, salir, o quedarse en la puerta como estaba, además dentrar no podía porque no estaba ajuera, y salir no podía porque no estaba adentro.
Una situación de extrema ambiguedad, no ?
Es verdá hacía tiempo que anda así, antiguo, como ud. Dice.
Y estaban en eso cuando llegó Rosadito Verdoso, quiso entrar, le dijo permiso y como el otro no se movía, le pegó un pechazo, hermano, que lo dejó recostado contra el mostrador, ahí pidió un vino, se arrepintió y pidió una caña, dudó y pidió una grapa, dudó, cambió de posición y pidió una ginebra.
Y al final que tomó ?
Vino, grapa y ginebra.

Ahí si que se le jueron las dudas, tenía un pedo absolutamente indudable.