Cosa del diablo

Asunto que dió que hablar fue el encuentro de Paquetín Paquete con el mismísimo diablo.
El hombre iba a caballo por el campo (claro), chiflando bajito y hablando solo, porque con el caballo no se hablaba por un enojo que tuvieron por asuntos que no vienen al caso, cuando el otro le salió de atrás de un árbol, de poncho colorau que se le movía con el viento como una llamarada.

Le salió de sopetón y le pegó el grito:
- ¡Alto ahí Paquetín Paquete, que te has topado con Mandinga el malo!
Paquetín Paquete no se amilanó porque no era de impresionarse así nomás, y como quien no quiere la cosa le dió una vueltita con el caballo mientras el otro lo seguía con las vistas como sopletes.
Cuando le completó la vuelta Paquetín Paquete fue y le dijo:
- Usté desculpe, don, pero no le veo la cola y pa mi, diablo sin cola, no existe.
Al diablo casi se le cae la cara de vergüenza.
Se puso de espaldas contra un árbol y contó que se había dormido contra un ombú y unos muchachos (estuvo a punto de decir unos muchachos muy diablos pero se aguantó), le habían robado la cola pa remontar una cometa.
Lo que mas le molestaba, dijo el diablo, era que la cometa le había llevado la cola al cielo donde seguro no era bien vista.
Dijo que andaba mal porque sin cola todo el mundo le faltaba el respeto.

Hablaba y se tironeaba el poncho pa bajo pa que no se le notara la carencia.
Paquetín Paquete no sabía si consolarlo o darle unos rebencazos por tantas diabluras hechas.
Seguro que le dió lástima porque lo invitó a tomar unas copas y allá salieron, al trotecito, mientras el caballo mosqueaba pa atrás nervioso por aquello que llevaba en el anca.
El primero en verlos acercarse al boliche El Resorte, por una rendija , fue el tape Olmedo.
- Pa este lau viene una cosa muy estraña.
El de abajo es caballo, el de adelante es crestiano, y el del anca tiene cuernos pero vaca no es.

Cuando diban llegando el diablo se quiso echar a la retranca.
No quería entrar sin cola por miedo a que se le rieran en su propia cara.
Pa que el otro no se sintiera mal, Paquetín Paquete le hizo una cola con pasto seco y se la ató con alambre a la cintura.
Cuando dentraron, el que mas el que menos se llevó su julepe, y la Duvija hizo una crucesita con dos cascaritas de queso, por si las moscas.
En un aparte, Paquetín Paquete le dijo a Rosadito Verdoso lo de la cola de pasto seco, y Rosadito le reventó dos higos entre las guampas y le prendió fuego a la cola.
Había que verlo al diablo pataleando la fogata.
Alguien le tiró un tacho de agua y el diablo quedó de espaldas contra el mostrador , hecho una desgracia.
Fue la primera vez que se vió llorar al diablo.

Dijo que nadie se impresionaba de su figura porque otros, mas diablos que él, habían armado varios infiernos en la tierra y le habían matado el punto.
Mientras hablaba de sus tristezas y soledades , la Duvija le arrimó un vaso de vino y quesito pa picar.
El diablo se tomó varios y a la madrugada cantaba abrazado al tape Olmedo.
Venía clareando cuando salió a los tumbos y se perdió atras de una lomita.
Después el tape Olmedo comentaba:
- Tanto lío, y resultó ser un pobre diablo.