Cómo andarán de cuerpo los candidatos ?

-A mí lo que me importa, dijo Pachorriento Cachaza apoyáu en el mostrador de El Resorte, lo que me impresiona a mí, es la cantidá de cosas que no se van a repetir hasta el siglo que viene, como ser lo que les estoy diciendo ahora, que pa' que alguien lo repita con una similitú, tienen que pasar cerca de cien años, y eso lleva como un siglo de tiempo de uso común.

-Cosa linda pa' despedir el siglo, son las elecciones, que pa' desquitar alguna que no hubo, vienen dos juntitas.
-Eleción que supo ser una tremendidá de divertida, ahora que dijo, fue cuando eligieron a La Reina de la Butifarra.
-No va a comparar!
-Pa' que defilaran las mozas del pago, pusieron un tablón apoyáu arriba de dos tanques de dosientos litros, y un par de cajones de cerveza como escalera, y allá treparon las candidatas pa' lucir sus figuras, adornadas con la factura de cerdo de la propiamente dicha butifarra, en forma de collar o banda presidencial, atravesada en el pecho tal cual si fuera una ristra de ajo, pero butifarra.

-Cosa de lo más apropiada pa' ver, señaló alguien desde un rincón- es la fiesta de le eleción de la Reina del Poroto.
-No va a comparar!
La Duvija picaba un quesito duro con gelatina pa' acompañar el vino, y demientras pensaba que los candidatos pa' la presidencia tendrían que defilar en pantalón de fóbal y musculosa y que la gente les vote lo que les tiene que votar, porque una cosa es aparecer vestiditos en la tevé, o de mucho micrófono en el tablado, y otra es mostrar la persona tal cual es, o una idea cercana, porque a las mujeres que defilan pa' ganarse un viaje atorrante a Paso del Apería, o Carcún, las hacen mostrar hasta lo que no tienen, como ser talento, cosa que más de cuatro (o más de dos), no tienen ni pa' rimedio, y demientras ellas tienen que tener tales y cuales medidas, a los candidatos no se les sabe, al menos públicamente, pensaba la Duvija demientras el otro seguía contando.

-Lo malo que justo el día de la eleción de la Reina, va y se desata una bruta calor que achicharraba, y cuando estaban por votar a la ganadora, se dentraron a derretir los collares y las butifarras a chorrear grasita y a perder forma, y aquello fue un papelón, cosa que ojalá no pase pa' octubre, o pa'l balotage.
-No va a comparar!
-Sí, dijo el tape Olmedo-, será odioso, pero a esta altura, no hay más rimedio que comparar.