Carreras son carreras

Rasposiento Caspita tenía la manía de organizar carreras de lo que fuera.
La que le salió aburrida fue la de tortugas cruzando un puente.
Se demoraron tanto en cruzarlo, que el intendente no sabía si suspender la carrera o hacer puente nuevo.
Pa' que medio apuraran el paso las amenazaron de atrás con una aplanadora, pero no hubo caso porque la tortuga no tiene un criterio ni un conocimiento pa' la velocidad.
Les llevó siete días cruzarlo, y el tránsito suspendido.
Fueron los comentarios.
-Lo que pasa es que pa' la tortuga, siete días es nada.
-Es bichito sin apuro, si señor.
-Capaz que se apura pero no le sale.

Cuando a Rasposiento Caspita le prohibieron las de tortugas, organizó carrera de gente con los ojos vendados cruzando un puente.
El que no se estrelló contra la baranda se cayó al agua.
Dispués a Rasposiento le hicieron pleito porque se supo que había cobrau sus buenos pesos pa' salvar gente con un bote.
Fueron los comentarios.
-Si no hubiera estado abajo con el bote se le ahoga la mitá.
-Debiera estar prohibido dejar cruzar el puente a los que no saben nadar.
-Sí, y los camiones?

Al tiempito organizó una carrera de suegras tirando tiros por un puente, y mandó a correr a su suegra.
Algunos dijeron que la mandó pa' que ganara y no tener que pagar el premio.
Pero no faltó quien dijera que la mandó a correr pa' ver si en el borbollón se la bajaban de un tiro.
Fueron los comentarios.

Como al mes se mandó la carrera de embolsados cruzando un puente.
Pero embolsados del lau de la cabeza.
Primer premio un enchufe. Segundo premio una demajuana de vino, tinto. Tercer premio un televisor en colores.
Antes de largar, al tercer premio lo declaró desierto.

Del boliche El Resorte fueron varios.
Como ser la Duvija, el tape Olmedo, el pardo Santiago, Rosadito Verdoso, Azulejo Verdoso El Inventor, Aserrín Aserrón Totín, Apocado Palanca, Descartado Menor, y un forastero que andaba de paso con un arreo de cangrejos. (El hombre tenía su caballo en tratamiento porque casi se le vuelve loco, santito, al tener que andarle atrás a un bicherio que pa' dir recula.)
El que corrió con la bolsa puesta por el puente, fue Rosadito Verdoso preparau por su hermano Azulejo, hijos los dos del viejo Grisesito Verdoso. Lo preparó pa' que llegara segundo, cosa de ganar la damajuana de vino tinto.
Como la bolsa, antes de ponérsela, se la revisaban pa' ver de que no tuviera aujeros pa vichar, Azulejo le buscó la vuelta.
Lo agarró a Rosadito y le enllenó la boca de polillas hambrientas, con la orden de no tragar ni masticar pa' no matarlas.
Le costaba aguantar la risa, a Rosadito, porque las polillas enfurecidas de rabia le aleteaban y le hacían cosquillas en el paladar.
Varias veces estuvo en un tris de soplarlas, pero se aguantó a mandíbula firme.
Recién cuando lo taparon con la bolsa abrió la boca, y a media carrera por el puente las polillas le abrieron aujeros y ganó mirando.
Fueron los comentarios.

-No le debieron dar el premio porque hubo trampa.
-Dicen que alguna de las polillas hambrientas le comieron una patilla.
-No debieran permitir correr por los puentes con bolsas.
-Sí; y los camiones?

Pero la carrera más bonita que se le ocurrió a Rasposiento Caspita fue una de aviones volando bajo por arriba del pueblo, con los ojos vendados y aterrizando en un puente. No se la dejaron hacer, pero fue la más bonita que se le ocurrió.