Las cosas de Leopoldino Liopoldo

- Hombre que supo ser serio pa' la guitarra, aura que dice, Leopoldino Leiopoldo.
Leopoldino Leiopoldo era un crestiano que en los jamases usaba nada comprado. Se lo hacía todito él mesmo. Un suponer, pa' fumar, Leopoldino Leiopoldo se hacía desde la chala hasta el tabaco y los fóforo. Medioesagerado, el primer fóforo que hizo le saló tremendo fóforo, que cuando lo prendió dispués se pasó cuatro días acarriando agua pa' poder apagarlo.

Como gustaba afeitarse con navaja, Leopoldino Leiopoldo se hizo una con una hoja e' tijera de esquilar. La fue rebajando en una piedra y la rebajó tanto que no lequedó nada. El decía que sí, que lo que pasaba era que lehaba quedado todoto filo y tan finito que no se veía, pero que ahí, donde no se veía nada, haba flor de filo e' navaja.
La cuestión que Leopoldino Liopoldo andaba afeitadoque era un lujo.

Asunto fue cuando se hizo un carro, Leopoldino Liopoldo. Pa' la cuestión de las ruedas buscó un troncoredondito, lo cortó en cuatro rodajas, (carro e' cuatro ruiedas gustaba tener), y pa' hacerlas grandes les fue sacando lo de adentro y poniéndolo afuera. Leopoldino Liopoldo lo esplicaba bien, pero nunca lo entendieron mucho. Pa' la cuestión de los rayos las dejó afuera una noche e' tormenta. Todo el mundo tenía que ver con el carro de Leopoldino Liopoldo.

Un hombre este Leopoldino Liopoldo, que en los jamases pisó el boliche El Resorte. Se hizo boliche propio, en el rancho. Mostrador largo, porque era hombre que guistaba acomodarse en una punta, y que cualquier abombau sabe que cuanto más largo es el mostrador más punta tiene.
Se servía la copa de un lau y se la tomaba en el otro. Cuandose había tomado unas cuantas, le costaba pa' estar fresco de aquel lau y mamau de este otro.

Una guelta en el boliche El Resorte, taban la Duvija, Tordelio Naranjo, Minerla Cortelo, el tape Olmedo, el vasco Artagaveytía, el pardo Santiago y Menudo Rollo, mamus por unanimidá, y Leopoldino Liopoldo tampoco se apareció pa nada. No diba nunca.

Se hizo una guitarra, Leopoldino Liopoldo, que era una preciosidá e' bonita. La usaba colgada a la espalda. Pa;' todos lados con la guitarra, pero no tocaba. La usaba pa' no sentir frío en los riñones. Al menos así decía Leopoldino Liopoldo, pero nunca se supo muy bien, porque era hombre de esplicar las cosas una vez sola, Leopoldino.